Y…. NO ERAN COSAS DE LA EDAD

No nos damos cuenta de que nuestra historia personal no es más que una mota en la Historia del mundo. Por mil cosas que hagamos siempre creemos que algo nos queda pendiente, nos creemos eternos pero somos efímeros.

Nuestro presente

Un día me dijo un sabio camarada, ése que nos hubiera forjado los Fierros si nos hubiera hecho falta, que en la Historia del hombre existen llamas y ascuas y a nosotros, nos guste más o menos, nos ha tocado ser ascuas. Ascuas, menos épico pero también  imprescindibles.
Ojo, que esas ascuas con un chispazo se pueden convertir en llama de la noche a la mañana y, si eso ocurre hay que estar preparado.

En estos momentos de nuestra Patria en los que el alma está en sus últimos estertores son necesarios patriotas que mantengan a buen recaudo aquello que se nos quieren arrebatar para terminar el trabajo. La Fe, la tradición, la identidad, los derechos conquistados, nuestra forma de vida.

Lo que queda por llegar

Y vendrán tiempos peores, aunque parezca imposible, porque después de matarnos el espíritu vendrán momentos de máxima violencia, sí, no se trata de ser catastofrista sino realista. Porque una civilización sucumbe cuando no tiene nada por lo que luchar, ni nadie que quiera defenderla.

Hace décadas que unos cuantos «visionarios» llevamos prediciendo el devenir de España entre miradas y sonrisas condescendientes de familiares y amigos…». Son cosas de la edad, con estos años toca ser revololucionario»… Y nos daban unas palmaditas en la espalda y los más generosos un billete para la causa.

No eran cosas de la edad. Se ha cumplido todo al pie de la letra. Y seguimos prediciendo y no tenemos un Palantir en casa que nos muestre el futuro… Sólo somos unos pocos locos con sentido común. Preparaos las próximas generaciones, preparad a vuestros hijos para ser llama si no quieren ser esclavos…

No son cosas de la edad, va a pasar… ya está pasando.