Vamos hacia un Estado paupérrimo y fallido

Por José Antonio Bejarano Flores
Coordinador Stop Sucesiones

Sin entrar demasiado en la consideración de porqué se fueron una serie de personajes ilustrados españoles universitarios, en las décadas 80/90 hacia países de la América Latina y el Caribe, si realmente fue para la expansión y desarrollo de sus ideas constitucionalistas democráticas (según ellos) o de colaboracionismo y asesoramientos con regímenes dictatoriales para su autofinanciación , pero lo cierto es que, allí donde se implantaron sus tesis, las consecuencias no han podido ser más nefastas; ya que en todos los casos han devenido a un estado fallido, bien por el cariz totalitario de sus presidentes, no tener en cuenta las idiosincrasias de los pueblos y el empecinamiento doloso de unas Asambleas Constituyentes aparentemente democrática, que excluyen social, económica y políticamente, a una parte importantísima de la población.

 Es aquí donde entran en acción un grupo de personas tales como, Marco Aparicio Wilhelmi, Antonio Cabo de la Vega, Marcos Criado de Diego, Rubén Martínez Dalmau, Albert Noguera Fernández, Alfredo Serrano Mancilla o Roberto Viciano Pastor, como punta de lanza hacia esos nuevos destinos que se antojaban fáciles, dado la buena impresión que causaba las élites universitarias española de Madrid, Barcelona o Valencia, por toda América Latina en los años 90, que serían a fin de cuentas los ahora instigadores y miembros de “Red por el Constitucionalismo Democrático”, casi todos ex de la Fundación CEPS, para la mayoría de ellos como seguidores y colaboradores de CELAG, (donde Serrano Mancilla actúa como Director en España) y para Antonio Cabo y Rubén Martínez, como políticos del Grupo Podemos.

¿QUE PROPUGNAN “RED POR EL CONSTITUCIONALISMO DEMOCRÁTICO”?

Básicamente la implementación de una Constitución más democrática, aprobadas por un referéndum popular (preferentemente vinculante) a través de unas constituyentes, con una modificación parcial en su articulado constitucional o en aquellos otros artículos donde el poder Asambleario Constituyente lo decida.

Es por tanto más que obvio, las jugadas que plantean estos nuevos señoritos ilustrados, acerca de una Reforma Constitucional para la superación de la Constitución del 78, sabiendo que en el momento álgido del 15M en 2011, aún cuando no había accedido a los comicios electorales como fuerza política, este movimiento social les servirió de trampolín, para que Unidos Podemos en las elecciones del 2015, cuando poseían 65 escaños en el Congreso de los Diputados lo aprovechasen y no pudieron, ya que la vieja guardia del PSOE no avalaba ese pacto con Podemos y el señor Iglesias pedía las carteras de Hacienda, Seguridad Social y el Ministerio del Interior, algo que por suerte no ocurrió y hubo de repetirse los comicios.

No obstante y ya cuando el señor Sánchez se deshizo del sector Susanistas en favor de los Sanchistas, los políticos partidarios de la Asamblea Constituyentes, ven como una ocasión de oro, (esta vez con 35 Diputados) coaligarse en un gobierno con su adversario y rival político que le disputaba la hegemonía de la  izquierda.  Será a partir de este preciso momento, cuando a sabiendas de que los números de las dos fuerzas políticas no daban para una mayoría absoluta, llegar a un acuerdo legislativo con Bildu, PNV, PDEcAT, ERC, IU, Nueva Canarias y Teruel Existe, (previo pago del peaje correspondiente).  Desde este mismo momento y ahora sí, con la complicidad de la mayoría de ellos, estarían en condiciones de asaltar las instituciones del Ejecutivo, el Judicial y la Corona, con el beneplácito y la aquiescencia del señor Sánchez.

Aún así, el camino hasta el establecimiento de una Asamblea Constituyente, será largo y tortuoso, toda vez que no ostentando el responsable máximo de la extrema izquierda de este país su poder decisorio, quedará relegado a un segundo plano, pero sin olvidar que el camino hasta la consecución de ese logro, ya vendría perfectamente detallado en el libro: “POR UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE: una solución democrática a la crisis”, de Ediciones Sequitur (2012), fundación CEPS, (Autores: Aparicio, Marco ; Antonio Cabo de la Vega; Diego Marcos Criado; Rubén Martínez Dalmau, ; Roberto Viciano Pastor; Albert Noguera Fernández).  Libro tremendamente clarificador, que sin llegar a utilizar el término “social-comunista o república socialista”, es capaz de cautivar la opinión de muchísimas personas, que desconociendo la verdadera labor de esta caterva ilustrada, se dejan llevar por ideologías aparentemente beneficiosas para la población, como sería la utilización de términos, “más y mejor democracia, constitución democrática, teoría conservadora del poder constituyente, asamblea constituyente o simplemente, nueva constituyente para la superación de la Constitución del 78”, cuando en el trasfondo de la polémica lo que realmente subyace sería, la implantación de una república socialista, al estilo de países como Ecuador, Cuba, Nicaragua, Venezuela o Bolivia (que momentáneamente y con su ex-presidente Evo Morales huido, ahora su acólito Luis Arce como ex-ministro de éste y posible nuevo presidente de Bolivia por el partido Movimiento al Socialismo-MAS-) que muchos dan por improbable, pero no se engañen, todos estos individuos antes mencionados, que pueden llegar a cobran del erario público más de 70.000€/anuales por su labor docente, se inmiscuyen en la vida política, no  para transferir conocimientos a la sociedad, sino  como ideólogos o colaboradores/asesores necesarios, para que los brazos ejecutores, como serían el señor Pablo Echenique, Rafael Mayoral, Ángela Ballester, Alberto Rodríguez, Carolina Bescansa, Gloria Elizo, Alberto Montero, Sofía Fernández, Irene Montero, Sara Carreño, Tania Sánchez e incluso Pablo Iglesias como más conocidos, lleven a efecto unas constituyentes, a través de las modificaciones oportunas de la ley.

EXISTE ALGUNA PRUEBA DE ESTA CONNIVENCIA EN LA EXTREMA IZQUIERDA

Claramente si y no solo una, si no varias y además por todos los medios posibles, en prensa, radio, televisión y medios digitales.   Por ahora, solo nos referiremos al libro antes aludido: “POR UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE. Una solución democrática a la crisis” (2012), donde sus autores hacen un repaso histórico acerca del constitucionalismo y el poder constituyente, las bondades de un sistema constitucional asambleario basado en una asamblea constituyente, a la que lógicamente denominarán, “Asamblea Nacional Republicana de España” (no se menciona expresamente en el texto) y un tercer apartado escrito por  Roberto Viciano Pastor, donde sin tapujos de ningún tipo, este Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Valencia (entre otros cargos), aclara perfectamente como activar políticamente el poder constituyente aquí en España y cuáles serían los cauces jurídicos a seguir, dada la actual rigidez en la redacción de la Constitución Española, para su Reforma Constitucional, como paso previo a la más que previsible, instauración de una república socialista, exactamente igual que ocurrió con la Asamblea Constituyente en el proceso venezolano del año  1.999, siendo Presidente Hugo Chávez, la de Evo Morales en 2006 en Bolivia o la de Rafael Correa en 2007 de Ecuador.   

ENTONCES, ¿PARA CÚANDO ESTE PROCESO CONSTITUYENTE?

Aunque el fin último de los procesos constituyentes, es el establecimiento de una asamblea con nuevos poderes constitucionales, lo cierto es que ninguno de ellos se desarrollaría de la misma manera, toda vez que influyen multitud de factores de distinta índole, que a fin de cuenta determinarán si el proceso constituyente será a corto o largo plazo;  como por ejemplo sería: que estuviera sustentado en una serie de movimientos sociales de gran alcance y repercusión mediática, tener mayoría absoluta en el Senado y de 2/3 en el Congreso, afinidad de los grupos políticos para que en materia jurídica estén en sintonía con los componentes del Supremo y del Constitucional, rechazo o no de la banca y el gran capital, apoyos de las medianas y grandes empresas, salida o no del espacio europeo, nacionalizaciones, eliminación de la propiedad privada y lo principal ¿aceptará el pueblo español, el refrendo para la instauración de un nuevo poder constituyente, que lógicamente derivará en una nueva III República Socialista Española?.   Bajo estas premisas serán los motivos antes mencionados, los que en su evolución nos dirán en qué momento el proceso constituyente se llevará a término y para ello, estos doctos ilustrados solo darán el paso a una Asamblea Constituyente, cuando los responsables del Ejecutivo y el Judicial les sean favorables y la Corona haya sucumbido a la campaña de desprestigio que a todos nos espera. 

¿EXISTE ALGUNA POSIBILIDAD DE QUE TRIUNFE EN ESPAÑA, UNAS CONSTITUYENTES?

Dadas las condiciones actuales en la composición del Gobierno coaligado con Podemos y el apoyo puntual parlamentario de Republicanos, Nacionalistas e Independentistas, es claro que el nuevo poder constituyente, en breve espacio de tiempo, nos llevará a la formación de una Asamblea Constituyente para la República, ya que los problemas que van a encontrar sus mentores, tales como: la Reforma Constitucional, las Fuerzas Armadas, la Magistratura, la Jefatura del Estado y el referéndum popular como condición sine qua non,  una parte del Gobierno ya se está encargando de ello. 

De este modo la hoja de ruta ya estuvo marcada (aunque muchos no lo quisieron ver), desde el mismo momento en que la organización Podemos y sus acólitos Doctores social-comunistas y  marxistas, decidieron colaborar mutuamente en la denominada, Asamblea Constituyente de la República Española, los primeros como brazo ejecutor y los segundos como ideólogos y colaboradores necesarios.  Todo esto se verá, desde el mismo momento en que el señor Vicepresidente del Gobierno, se quite de encima sus problemas con la justicia.

Foto original sin cambio: El Cierre Digital