Tschüss (Adiós) Marcel Hirscher

Hoy es un día triste para el mundo del esquí, para los que amamos el deporte blanco. Hoy nos dice adiós el austríaco Marcel Hirscher, uno de los mejores esquiadores de todos los tiempos, siguiendo los pasos que había tomado este mismo año su amigo el alemán Felix Neureuther. 

Los dos participaron por última vez en el final de Copa del mundo en Soldeu en Andorra, allí anunció Felix su retirada un día antes de su última carrera, Marcel ha esperado a anunciar su retirada ahora en Salzburgo.

«Es la decisión más difícil de mi vida. No es cuestión de decir ‘bien, voy a tener un nuevo trabajo’. Se trata de poner fin a una parte de toda mi vida. He esquiado con intensidad durante diez años, con lágrimas, sudor, éxitos y sufrimientos; un sube y baja. No es fácil decir que todo esto se ha acabado» Palabras de Marcel Hirscher en la rueda de prensa de su despedida.

Su legado

A sus 30 años el austriaco nos deja un palmarés envidiable. Ha sido ganador de 67 carreras individuales, siete oros en cuatro Mundiales, dos oros olímpicos, ocho Grandes Globos de cristal, doce de disciplina (seis de gigante y seis de slalom), doble campeón olímpico en Pyeongchang (combinada y gigante), tres veces campeón del mundo de slalom, una vez de combinada y otra de gigante.

Cambio de vida

Recientemente junto a su mujer Laura Moisl ha tenido un hijo, como él mismo indicó en la final de Copa del mundo, lo más importante en su vida ya no era el esquí, y esto ha dado lugar al comienzo de su nueva vida después de 12 años ininterrumpidos en la Copa del mundo, y es que 40 carreras en 20 semanas saltando de países y de un lugar al otro del océano no es nada fácil.

A sus seguidores, a sus fans, esos que éramos capaz de levantarnos de madrugada para ver sus carreras al otro lado del charco, esos que esperábamos cuando hacía mal tiempo atentos al televisor para ver si se cancelaba o se reanudaba la carrera… A todos esos hoy nos queda un vacío, disfrutaremos de su legado recordando en vídeos para la posterioridad ese estilo de esquí inconfundible, único, agresivo, pero de una ejecución como la seda. Gracias por todo lo que nos has dado Marcel, ojala no fuera un Tschüss (adiós), ojalá fuera un Bis bald (hasta pronto), pero sea lo que sea te lo mereces. ¡Gracias!

Foto sin cambio: Jonas EriccsoonAttribution-ShareAlike 4.0 International