Suspendido el partido PSG y el Basaksehir por «racismo»: Erdogan culpa a Macron ante una UE incapaz

Era un partido intrascendente para el Estambul Basaksehir, un club fuertemente vinculado al partido político de Erdogan Justicia y Desarrollo y al islamismo político. Este club estaba matemáticamente eliminado de la Champions, pero el cuerpo técnico del equipo se quejaba constantemente por el arbitraje. En un momento dado el cuarto árbitro rumano se refirió por el pinganillo al colegiado, en referencia al segundo entrenador del equipo turco Pierre Webó, «el negro. Ve y mira quién es. No es posible actuar de esta manera», lo que ocasionó una acusación de racismo del conjunto turco, que fue secundada por el club francés París Saint Germain propiedad de Qatar Sports Investments.

Erdogan, conocedor del cinismo y la falsedad progre europea, se apresuró a denunciar por las redes sociales el racismo europeo en base a una descripción objetiva del segundo técnico por parte del cuarto árbitro. «Es una expresión de la posición racista de los últimos tiempos de Francia«, añadió el mandatario neotomano en referencia a Macron. La UEFA está investigando los hechos.

Pierre Webó, ex futbolista camerunés y actual segundo entrenador del equipo turco, comenzó a quejarse vehemente desde la banda por lo que consideraba un mal arbitraje, lo que ocasionó el comentario del cuarto árbitro al colegiado del partido:»El negro. Ve y mira quién es. No es posible actuar de esta manera». La comunicación fue a través del pinganillo, pero Webó la oyó y consideró que referirse a él mediante una descripción objetiva como «negro», era racista.

«¿Cuando te refieres a un blanco te refieres a él como el hombre blanco?», espetó el técnico camerunés enojado, que consideraba escandaloso que, al ser el único hombre de piel negra del banquillo turco, se refirieran a él como «el negro». Otros miembros del cuerpo técnico y jugadores fueron más allá pronunciando frases tales como «en mi país , los gitanos son rumanos» o «esto es la Champions y no la liga rumana», que veremos a ver si la UEFA tiene el valor de sancionar como expresiones racistas.

Por el lado del PSG, Mbappé apoyó al segundo entrenador turco y dijo que si el cuarto árbitro había dicho eso «se tenía que ir». Mientras que Neymar puso en redes sociales un puño en señal de apoyo a Pierre Webó y al movimiento progre sorosiano Black Lives Matter, pese a que hace poco llamara «chino de mierda» a Sakay.

Hubo un tiempo en que la izquierda progre y la derecha acomplejada, montaban un circo porque se insultara a un jugador negro desde las gradas. El resultado es que antes de ayer se suspendió un partido por referirse a un entrenador negro como «el negro», cuando si se hubiera dicho «el rubio» o «el pelirrojo», no hubiera ocurrido nada.

Lo sucedido ayer representa un gran triunfo de Erdogan ante los papanatas de lo políticamente correcto, ya que consigue desestabilizar a la Francia multicultural de Macron y se convertirse en el defensor de los musulmanes en una Europa que él cataloga de racista.

Foto original sin cambio: KilyacCC BY-SA 4.0