SE BUSCAN INDIVIDUOS SIN PAREJA Y SIN HIJOS PARA TRABAJO … INESTABLE

Por Pilar Arroyo

En mi primera entrevista de trabajo para una empresa fuerte, recuerdo que el director de Recursos Humanos me hizo una pregunta que no entendí bien en su momento. Yo siempre he vendido mi espontaneidad, no me siento agusto interpretando un papel así que nunca me preparé las entrevistas. CV y personalidad que se valora en la distancia corta, creo que así debería ser. «¿Cuándo te casas, Pilar?», reconozco que me pilló de sorpresa.

Con los nervios e ilusión del momento necesité unos segundos, pocos, siempre fui de respuesta inmediata, y, toreando un poquito, para no desvelar demasiada información contesté «cuando encuentre a alguien que merezca la pena» (parece que coló porque me dieron el puesto).

El «progreso»

Por entonces no tenía tan claro a dónde llevaba esa pregunta.
Ha llegado a mis manos, o a mi móvil mejor dicho, una conversación de WhatsApp, real o no, no lo sé (cuando se duda de la autenticidad de algo es que no está alejado de la realidad):

A: «se busca persona para trabajar sin hijos y sin pareja…»
B: «tengo pareja pero no hijos», contesta la chica
A: «lo sentimos, sin pareja»…

¿Qué sociedad nos estamos dejando imponer?

Es la hoja de ruta del mundialismo que está dando pasos agigantados. El neoliberalismo necesita esclavos, no trabajadores con familia e hijos. Necesita individuos «sin cargas» que puedan competir con toda esa inmigración que promueve, no en cualificación sino en a ver quién aguanta más las condiciones laborales cada vez más mermadas de esos derechos que se fueron conquistando a lo largo del siglo XX.

Parejas clandestinas, individuos en pisos colmena o en pisos compartidos, consumistas compulsivos para llenar esos huecos existenciales que proporciona esta forma de vida.

La Nueva Era que nos describe El Señor del Mundo

Robert Hugh Benson escribió El Señor del Mundo, hace unos cien años, novela distópica que describe nuestro día a día y que resulta verdaderamente inquietante. ¿Será esto a lo que nuestros políticos y medios vendidos al sistema denominan La Nueva Normalidad? ¿Ya tiene nombre? ¿Habrá que hacer un ritual posmoderno para celebrar la puesta de largo de una nueva era?

No lo permitamos. Ataquemos el mundialismo y defendamos la Soberanía de los Estados Nación como garante de los derechos del pueblo. Sólo un estado soberano puede enfrentarse a los enemigos del pueblo.

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