¿ROMPERÁ TRUMP EL ACUERDO CON CHINA? ¿O SOLO QUIERE GENERAR TITULARES PARA GANAR LAS ELECCIONES?

Cuando Fukuyama sentenció el fin de la historia en 1992, no se imaginaba lo mucho que nos íbamos a entretener en este nuevo siglo. Hemos asistido a un momento histórico que ha pasado casi desapercibido, pues para una gran parte de los creadores de la “Opinión Publica-da”, es difícil de asumir: Trump certificó el fin del multilateralismo y la Globalización económica, cuando firmó el Acuerdo Comercial EEUU-China.

Este acuerdo supone la ruptura del modelo turbo-liberal, y la asunción por parte de la primera potencia económica del mundo (EEUU) que va a dejar de serlo, y que, de manera urgente, tiene que empezar a preocuparse por los intereses de sus ciudadanos, sobre todo, porque son quienes votan. “No queremos teles baratas, si no empleos para nuestro pueblo”, hay frases que definen una época, y esta es la del Presidente Donald Trump.

UNA GUERRA COMERCIAL EEUU-CHINA…CON TINTES MUY ELECTORALISTAS

Desde el inicio de la Guerra Comercial hemos asistido a una continua escalada de medidas, formas y tono por ambas partes, que han generado multitud de titulares. Estos mensajes emitidos tienen una doble finalidad. Por un lado, el destinatario exterior (el obvio), pero por otro lado, el interior, esto es, la población de cada país, que en el caso de EEUU vota, y en el de China no, pero un descontento interno generalizado podría hacer mella al gigante asiático.

En este sentido, ambas potencias en disputa por el podio de la económica mundial, han utilizado la vieja táctica del “enemigo externo” como método para consolidar y cohesionar internamente, y desviar atención de la gestión del COVID19.

Y es que el elemento definitorio y fundamental en toda esta larga Guerra Comercial (quizás prolongada artificialmente) es que las elecciones en EEUU son en noviembre de 2020. Es decir, la supervivencia (política) de Trump, su reelección, es lo que está condicionando toda la agenda política del mandatario estadounidense.

TRUMP NO ES UN LOCO, TODAS SUS FRASES TIENEN UN OBJETIVO

Pese a que la gestión de Trump ha sido bastante ágil y rápida en la toma de decisiones para frenar la pandemia (cierre espacio aéreo, reparto de cheques con ayuda económica directa a ciudadanos…), la oposición encabezada por un renacido Biden, plenamente consciente de que hay elecciones en 6 meses, está cuestionando todas las medidas del Presidente de manera impetuosa.

Además, toda la oposición Demócrata ha arreciado en la utilización de una retórica anti-China que ya había iniciado Hillary Clinton, quizás para hacernos olvidar que fueron precisamente los Clinton quienes crearon al “monstruo” al permitir el acceso de China a la Organización Mundial de Comercio en 2001.

Quién pierda de vista este contexto, y haga un análisis basado en estereotipos, pensará erróneamente que cuando Trump habla o publica un Tweet, lo hace “a lo loco”, o en función del humor con el que se haya levantado ese día. Todo lo contrario, tiene perfectamente estudiado la repercusión de cada una de sus acciones, e interpreta a la perfección su papel. Todo con un fin: la reelección.

EL ACUERDO COMERCIAL ES EL MAYOR ÉXITO DE TRUMP, Y SIGUE ADELANTE.

Los acuerdos son fruto de la negociación, y si a algo ya nos hemos habituado, es a la personalísima forma de negociación de Trump. El acuerdo comercial de EEUU-China es un éxito indiscutible para Trump, y probablemente por ello, no ha tenido más repercusión en los medios.

Decía el político español Romanones hace 100 años aquello de “haga Leyes, y déjeme a mí los reglamentos”, es decir, en los detalles de toda norma (ya sea una Ley o un acuerdo comercial), es donde está el meollo de la cuestión, las medidas reales, es decir, el éxito o el fracaso de su implementación.  

Esto lo sabe perfectamente Trump, y va a utilizar su poderosísima maquinaria retórica y comunicativa para forzar un acuerdo que beneficie lo máximo posible a los EEUU, que tenga la máxima repercusión, y que se traduzca en el fortalecimiento de su figura e imagen personal de cara a los votantes, que ahora mismo se encuentran en una situación de gran incertidumbre debido al Coronavirus.

AVISO A NAVEGANTES: TRAS EL ACUERDO CHINO, VENDRÁ EL (¿DIFICIL?) ACUERDO CON EUROPA

La Unión Europea no puede asistir a este acontecimiento como mero espectador desde la barrera, y tampoco puede adoptar la posición del alineamiento automático con Washington. Los dirigentes de la UE deben ser consciente de la importancia que supone China como socio comercial de Europa, pero sobre todo, saber que en cuanto Trump finalice con China, volverá su mirada hacia la Unión Europea.

Si analizamos el acuerdo EEUU-China, y las declaraciones e intenciones de Trump respecto a Bruselas, podemos afirmar que el Acuerdo Comercial UE-EEUU será muy duro: apoyo total a las plataformas digitales de EEUU (las famosas FANG -Facebook, Amazon, Nextflix, Google), apoyo al Brexit, apoyo a su industria gasista y petrolera, apoyo a su industria aeroespacial, y limitaciones comerciales en determinadas materias o industrias.

No podemos ser optimistas, cuando por ahora en la UE no nos hemos puesto de acuerdo ni en las medidas comunes de tránsito frente al COVID19, y está pendiente la negociación definitiva del Brexit.

Foto original sin cambio: Gage SkidmoreCC BY-SA 2.0