RESULTADOS ELECTORALES “A LA GALLEGA”: ANÁLISIS DE LA SUBIDA DEL BNG

Por Pablo Barros

Con la calma de una semana transcurrida, hemos podido cocinar este buen análisis de los resultados electorales en la taifa noroccidental de la vieja Hispania. A fuego lento y con la maceración suficiente, podemos sacar algunas interesantes pinceladas de cuál puede ser el futuro posterior a estos comicios.

LA FULGURANTE SUBIDA DEL BNG

Cierto es, que para elaborar el anterior articulo sobre las citadas, tuvimos que recabar la ayuda de una meiga que nos guiase con sus predicciones, las cuáles acertaron en gran medida, tales como los descalabros social-comunistas, la no entrada de de VOX y la absoluta de Feijóo. Pero donde quizá menos acierto hubo fue en la fulgurante subida del BNG. Es verdad que los sondeos venían indicando esa subida, pero nadie se esperaba tanta fuerza . Pronto han saltado las alertas en muchas terminales políticas con este resultado y surge la pregunta : ¿Está comenzando Galicia una camino semejante a Cataluña y Vascongadas?. La respuesta que aventuro es un “No, de momento” y más nos sugiere un ”Dejá Vu” de finales del siglo anterior. Esto no quiere decir que nos tomemos a guasa el resultado, como la euforia pepera parece estar tomando, pero si es el momento de ponernos e  guardia.

HISTORIA DEL BNG

El BNG comienza su ascenso a la relevancia política gallega a finales de los 80, coincidiendo con la aparición de dos personajes importantes en la Galicia de fines del S. XX como fueron su líder Xosé Manuel Beiras y el presidente Manuel Fraga.

El primero porque representa un líder carismático para los suyos a caballo entre el histrionismo y el tan hispánico cojonudismo. Con zapatazos, gritos, insultos brillantes y buena oratoria, que lo definirían por cierto comentarista político como un “brillante energúmeno”. Sin embargo, este aparente asilvestramiento lleva pareja una variación en sus alianzas extra regionales, pues desde la llegada de Beiras ya no son amigos HB y sí CIU y PNV. Esta paradoja se suma a otra todavía más chocante analizando sus nuevas amistades, y es que el BNG comienza a ser percibido como la izquierda del PSOE y capta mucho voto al cual le trae sin cuidado el nacionalismo pero que quiere más izquierda. En este mar de contradicciones se impulsa el BNG hasta llegar a los 18 diputados  en 1997, paralelamente al éxito electoral de un Fraga que escondía en la renuncia ideológica y en un galleguismo boinero sus complejos y pasado.

De esta época es el gran asalto cultural del separatismo gallego a todos los terminales informativos y educativos de la Región, así como el famoso planteamiento de la “Administración única” Fraguista, proyecto de vaciamiento del poder del Estado en las regiones que poco tenía que envidiar a los planes del Estatut separatista de  2005. Por último, dejamos de muestra de aquella época una frase de José Cuíña, vicepresidente de Fraga : “El límite al autogobierno de Galicia está en la frontera de la Autodeterminación”. Ahí es nada.

EMPIEZA LA ERA FEIJÓO

Con la llegada del nuevos siglo, hubo cambios y agitación. Fraga y Beiras pasaron a la historia y el  triste PSOE se hizo con el poder tras el hundimiento de un petrolero azuzado por terrorismo batasuno en las calles, en una versión Galaica del “Arbol y las nueces” de Arzallus. El BNG entró a cogobernar con los sociatas, acaparó mucho poder y terminó perdiéndolo con sus compañeros socialistas una noche de marzo de 2009. Inesperadamente, el PP ganaba por mayoría absoluta y comenzaba la era Feijóo, paralela a un paulatino descalabro del BNG al que una aparición de izquierda radical de ámbito español en Galicia empezaba a comer terreno. Ese fue el recorrido histórico hasta el día 12.

Como podemos apreciar, la situación presente tiene muchas similitudes con el pasado conocido: tenemos un sistema tripartito cerrado; un PSOE irrelevante; un BNG duro en las formas pero necesitado de ampliar su base electoral y un PP que sólo sabe asustar a las viejas con el “que vienen los rojos” y totalmente plano ideológicamente. No sabemos qué pasará  en 2024, pero intuimos que esta será la última legislatura de un Feijóo que arrastra con su cara en el cartel mucho voto, su ausencia provocará la llegada de otro líder menos carismático y seguramente romo en todo aquello que no sea hablar de gestión y economía.

EL SEPARATISMO SE REFORZARÁ

Intuímos que el separatismo se reforzará con el liderazgo de la oposición y que estimulará a sus palancas educativas, culturales y sindicales para intentar un hecho histórico. Los sociatas como siempre, serán el tonto útil y seguirán nadando en la irrelevancia. Todo ello, podría desembocar en la primera presidenta separatista de la taifa galaica y entonces si vendrían los peligros, aunque también las soluciones. Podría darse una situación parecida a la que hoy arrastra Navarra, donde una fuerza primera en voto y acostumbrada a renunciar a todo para que “no venga  el coco”, se encuentra con la región gobernada por hembras andróginas separatistas, ya sean éstas  de obediencia a Bilbao o a Ferraz 70.  Triste realidad aquella del que renuncia a su ser para salvar su vida y termina sin ser y sin vida.

Sin  embargo, esta realidad nos conducirá a una crisis en la monolítica realidad política de la Galicia que no es marxista ni separatista, y ahí es donde habrá que haber aportado un trabajo, unas bases y una lucha por las ideas de cuatro años, día a día y hora a hora ; de camino en camino y de aldea en aldea.  Nos quedan por delante cuatro años interesantes y seguramente complicados. A Santiago Apostol, patrón de Galicia y España rogamos guía.

Foto original sin cambio: ElisardojmCC BY SA 4.0

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