QUERELLA CONTRA MARLASKA POR LA INTERRUPCIÓN DE MISAS

La asociación de abogados cristianos presentó ayer una querella ante el Tribunal Supremo (Sala Segunda) contra el ministro de Interior por prevaricación, delito contra los sentimientos religiosos, prohibición de culto e interrupción de culto. Unos delitos que podrían ser agravados por haber sido cometidos con un fin discriminatorio. 

EL ESTADO DE ALARMA PERMITE IR A MISA

Por mucho que no le guste al ministro del Interior, el artículo 11 del decreto del estado de alarma autoriza la celebración de misas: 

La asistencia a los lugares de culto y a las ceremonias civiles y religiosas, incluidas las fúnebres, se condicionan a la adopción de medidas organizativas consistentes en evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia entre ellos de, al menos, un metro »

En el caso de la misa de Viernes Santo celebrada en la Catedral de Granada, no cabe lugar a duda que se estaba respetando la distancia de un metro entre los pocos parroquianos presentes. Pero prefirieron evacuarla de forma discriminatoria, ya que a la comunidad musulmana no se le impone respetar las normas del artículo 11 de este Real decreto.

EL LAICISMO COMO OBJETIVO FINAL

La interrupción de ceremonias religiosas es considerada como « un abuso para imponer el agenda laicista » por Polonia Castellanos, la presidenta de la asociación de Abogados Cristianos. 

El artículo 16 de la Constitución estaría en peligro ya que Castellanos también habla de persecución religiosa: « La reiteración evidencia que no es algo casual. El gobierno está aprovechando el Estado de alarma para acabar con la libertad religiosa ». 

 

Foto (con modificaciones autorizadas por la licencia): Diario de MadridCC BY 4.0