PROGRES DINAMITAN EL ACUERDO DE PAZ CON COREA DEL NORTE PARA DAÑAR A TRUMP

Los disturbios del Black Lives Matter surgieron el mismo mes que el Gobierno de Trump iba a presumir de la creación de 2,5 millones de empleos en EEUU. Ahora, el Gobierno de Corea del Norte destruye la oficina de enlace con Corea del Sur y pone fin a uno de los mayores logros diplomáticos conseguidos por Donald Trump en la presente legislatura: el acuerdo de paz duradera y estabilidad firmado entre EEUU y Corea del Norte en Singapur el 12 de Junio de 2018. Y todo ha sido por culpa de unos alborotadores amparados por la Organización Pro-Demócrata Human Right Watch, cuyo gran «seguidor» es George Soros (en palabras de su director ejecutivo Kenneth Roth).

Las organizaciones Human Right Watch, Luchadores por una Corea Libre (los famosos Freedom Fighters vistos también en Siria), el Frente Popular de Corea del Norte por la Liberación, Combatientes por Corea del Norte Libre y la famosa radio a nivel global Free, unidos bajo el paraguas de la Coalición Por Corea del Norte, se dedicaron durante los últimos meses a soltar hasta dos millones de globos de helio con propaganda contraria al líder supremo Kim Jong Un y que iba destinada a los habitantes de Corea del Norte.

También dejaron botellas de plástico con mensajes en el río Imjigak, que sirve de frontera entre ambos estados.

Actividades que se redoblan en plena precampaña electoral en Estados Unidos

Este tipo de acciones se han venido realizando por estos agitadores durante años, pero a falta de pocos meses para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, su actividad se ha incrementado ostensiblemente.

La mayoría de los globos lanzados al aire junto a la frontera con Corea del Norte, y que contienen discos DVD, pinchos USB o memorias SD con vídeos e imágenes, se quedan normalmente depositados sobre territorio soberano de Corea del Sur; lo que ha levantado la queja de muchos habitantes de la zona, que ven como miles de plásticos «anegan» sus propiedades sin que Greta Thunberg preste mucha atención.

Corea del Sur intentó parar las actividades ilegales de protesta

El Presidente de Corea del Sur Moon Jae In, conociendo la irascibilidad del régimen de Pyongyang, que por su naturaleza comunista no comprende las diferencias entre Gobierno y oposición en una «democracia», intentó sin éxito frenar este tipo de acciones, cuyos promotores sabían perfectamente lo que iban a provocar.

De hecho, el Gobierno surcoreano denunció a estas organizaciones y sus integrantes, ya que sus actividades suponen una violación de la ley de intercambios y cooperación intercoreana.

Human Right Watch criticó a ambos gobiernos

Phil Roberts, el director de Human Right Watch para Asia, es conocido por su apoyo al lobby LGTB y por ser muy crítico con países tan variopintos como Rusia, Israel, EEUU o Myanmar.

Para Robert, el Presidente de Corea del Sur «debería hacer frente a Corea del Norte, y no sacrificar los valores y derechos democráticos para aplacar un liderazgo autoritario de Corea del Norte«.

Human Right Watch y su vinculación con los progres y George Soros

El mayor donante de la campaña de Hillary Clinton en 2016 fue el oligarca George Soros, quien también ha abonado suculentas cuantías a la organización Human Right Watch. Quizá sea este el motivo por el que su máximo mandatario Kenneth Roth, ha afirmado que George Soros es uno de los mayores apoyos de la organización.

Human Right Watch es una entidad que ejerce mucha influencia cuando está el Partido Demócrata en el poder, y mucha menos cuando están los republicanos. Pero si con el gobierno neocón de George Bush su actividad era menor, con Trump su tarea se ha visto comprometida.

En la junta directiva de HRW siempre ha habido personalidades vinculadas en mayor o menor medida a los demócratas y a la CIA, un partido y un organismo con pocas simpatías hacia Donald Trump.

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