¿PORQUÉ ARRUINAR AL PUEBLO, CON LA RENTA MÍNIMA?

Por José Antonio Bejarano Flores
Coordinador Stop Sucesiones

Antes de ayer día 18 de abril, vimos en el Confidencial Digital, que ha tenido acceso al borrador ya ultimado de la Seguridad Social, acerca de la Renta Mínima que pretende llevar a cabo el Gobierno,  para reducir la pobreza severa hasta el 60% y encaminadas a las familias que más la padecen, como consecuencia de las terribles cifras que se están barajando en lo que respecta a la deficitaria economía, paro cuasi generalizado a nivel de Pymes y autónomos y el resto de una serie de agregados socio-sanitarios, indefectiblemente perversos. 

Si hasta el momento de instaurar esa medida, no hubiera modificación alguna, las hipotéticas medidas a tomar, irían a complementar un sistema de rentas mínimas a nivel nacional,  para todos aquellos que posean unos salarios bajos. 

Esa medida se basaría en la selección de un condicionante salarial –no indicado- para 1.800.000 familias aproximadamente,  que cumplieran ese requisito y con unas cuantías que rondarían el 80% del IPREM 2019, además de un complemento anual de 1.200€ por hijo, a cargo del solicitante, hasta un máximo de tres.  Esto en otras palabras nos querría decir, que el montante mensual incluido la ayuda por hijo, podría ascender a 530 € caso de familias con un solo hijo, 630 € si fueran dos o 730 € sin fuesen tres o más hijos.

Pues bien, dicho así,  a una buena parte de la población le parecería bien e incluso beneficioso, pero…. ¿sería posible?, ¿existe alguna otra solución para los más desfavorecidos o de pobreza extrema?…

Sin duda, técnicamente la hay, pero entonces….¿porqué de este modo tan burdo, sin facilitar un solo dato agregado? 

Veamos, en primer lugar debemos indicar, que el término de renta mínima está mal conceptualizado, en todo caso debería ser una transferencia monetaria condicionada (tmc), ya que por renta entenderíamos, la cantidad de dinero que produciría un determinado bien, mientras que las (tmc), serían  una serie de programas  implantados a raíz de unos estudios llevados a cabo por una entidad u organismo que fuere, –en nuestro caso el Gobierno, a través del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones- para solventar las múltiples deficiencias en materia de pobreza en sus distintas clases.

En segundo lugar debemos añadir, que en los términos redactados esta propuesta,  aunque posible, nadie se sumará a ella hasta que no demuestren su contrapartida y la viabilidad del mismo.  

¿De dónde saldrá el montante total anual?

Administrativamente hablando, toda partida de gasto llevaría su correspondiente asiento de ingreso, pero…. ¿de dónde saldrá el montante total anual?, quizás.. ¿aumentando la deuda pública?, ¿subiendo los impuestos?, ¿con financiación propia?, ya que si este programa fuera en el sentido de aumentar la deuda mediante la adquisición de bonos o por emisión de deuda pública con valores del tesoro a corto plazo, medio o largo, elevaría la misma entre un 0.08% y el 0.42% anual,  además de los intereses generados por la propia deuda,  según datos facilitados por el Gobierno De este modo, si tomáramos como referencia la deuda total de las Administraciones Públicas al 31/12/2019, esta se elevaría a valores entre  95.58% y 95.92% del PIB, a los cuales habría que añadir otros 40.000 M€ (3.36%), en concepto de caída de ingresos públicos–según nos indica el FMI-, lo que arrojaría una deuda total del 102.2% del PIB nacional.  

De otro modo, si la financiación de este programa proviniese, no como consecuencia del aumento de la deuda, sino de la subida generalizada de los distintos impuestos, la situación sería aún más macabra. Pues según los datos de EUROSTAT, España sería el 5º país de toda la UE con más Ingresos fiscales en concepto de impuestos sobre bienes inmuebles, ya sean periódicos u otros tipo de impuesto sin periodicidad fija, el 10º más progresivo en concepto de impuesto sobre las rentas del trabajo de un total de 28 países y el 13º que más número de horas anuales precisa una mediana empresa, para cumplir con sus obligaciones tributarias. 

Por lo tanto, a los señores del Gobierno en pleno, entre los que incluiremos obviamente a  Pablo Iglesias como promotor de la idea de Renta Mínima y a Pedro Sánchez, como co-promotor de la misma, siendo ambos en la actualidad unos  representantes del pueblo español, habríamos de exigirles, que aunque esta propuesta sería beneficiosa para una parte de la población española, no así,  si se llevase a cabo, a través de un aumento desproporcionado de la deuda, ni tampoco con el elevado tipo impositivo fiscal que se precisaría para llevar a cabo esta propuesta, ya que:

Una medida como esta de amplio espectro, no obedece a genialidades u originalidades de una izquierda populista y/o social-comunista como la española, toda vez que su contenido está cuasi plagiado de los postulados de la Red Global de Renta Básica Universal (RBU) y cuyos artífices originarios Philippe Van Parijs y Guy Standing, ya en 1996 empezarían a replantearse lo que hoy ya conocemos por RBU;  pero en ningún modo tal como nos quieren hacer ver este Gobierno Social-comunista, que por un puñado de votos se venderían hasta el mejor  postor, alegando una necesidad evidente y aprovechando una coyuntura socioeconómica y sanitaria que a ellos personalmente no les afectará, pero que sin duda alguna la reclamarán como su gran logro, para poder perpetuarse en el poder.   Pero ya nos lo advertiría Philippe Van Parijs en 1996, cuando acerca de su obra RBU, que recopilaría durante más de 20 años, este afirmaría:

“El enfoque de la renta básica resulta absolutamente esencial, pero no forma parte de la tradición socialdemócrata”.

El economista Thomas Piketty trabaja en ello

Por lo tanto,  a partir de este momento, todo lo que vayamos a escuchar a cerca de la Renta Mínima –aunque necesaria-, en los términos que lo quiere plantear el Gobierno, sería una auténtica ruina a dos años vista, por mucho que Pablo Iglesias y su economista de cabecera y contratado Thomas Piketty nos lo indiquen, economista que a resulta sería, un férreo detractor de la propiedad privada y un firme defensor de la causa que aboga por la sustitución de la libre circulación de capitales –la cual todos nos imaginamos como sería- e igualmente por el reparto de poder de las empresas, entre todos sus asalariados.  Circunstancias que denotarían  claramente la plena coincidencia con los trasnochados postulados marxistas-leninistas, entre cuyos ideales jamás podrían incluirse este tipo de rentas cuasi-capitalistas, a no ser que se utilizasen vilmente como arma de sometimiento a la población.  

Como nota aclaratoria a este respecto, solo indicar que de los siete ensayos de Renta Básica que se han efectuado en todo el mundo y aunque de componentes muy distinto, entre el que se incluye la universalidad, algo totalmente distinto a la Renta Mínima que se intenta poner en España, por su componente de condicionalidad “familias de baja renta”, en ninguno de ellos ha hecho falta el endeudamiento, ni subida de impuesto.    

Si el Gobierno y sus acólitos, no desean arruinar a España, desde esta redacción estaremos encantados de ayudar. 


Foto original sin cambio: Carlos DelgadoCC BY-SA 4.0