Por qué la construcción apuesta por el leasing

El sector de la construcción está siempre en continuo avance. No solo existen grandes adelantos cada año respecto a la maquinaria. Sino que, poco a poco, se consiguen grandes logros conforme a los materiales como el ladrillo, la cerámica o los paneles decorativos.

Últimamente, está muy de moda la construcción sostenible. Para estar acorde a los nuevos tiempos, hay que tener una conciencia ecológica. Pero también no hay que olvidar que trabajamos para obtener un lucro. Si se quiere estar presente en la vanguardia de la construcción pero obteniendo una alta rentabilidad de nuestros equipos, hay que considerar el leasing como la opción más rentable a la hora de adquirir nueva maquinaria.

Por ejemplo, si dispones de un solar donde construir, pero tu maquinaria se quedó obsoleta o inservible y necesitas de una nueva,  puedes considerar un buen plan el renting de retroexcavadora. La maquinaria de construcción cada vez consume menos y produce un mayor rendimiento. Los equipos son caros y si los compras, tardarás más en amortizarlos que si por el contrario los alquilas. Mediante el uso de maquinaria de última generación todo son ventajas; ya que ahorrarás en tiempo para transportar, levantar, mezclar y verter los materiales necesarios para levantar obras y estructuras.

En qué consiste el leasing y el renting

El leasing es un tipo de contratación mediante el cual el arrendador cede el derecho de usar la maquinaria a cambio de una serie de rentas de arrendamiento durante un determinado periodo de tiempo. Una vez finalizado el plazo estipulado en el contrato, el arrendatario tiene la opción de comprar la maquinaria a un precio muy inferior al total de la misma, devolverla o renovar el contrato de leasing.

Sin embargo, el renting es sinónimo de alquiler a largo plazo. La empresa arrendadora, en este caso, pone a disposición la maquinaria según los gustos y necesidades del cliente o arrendatario, durante un periodo concreto y estipulado de tiempo.

Tanto con el leasing como con el renting existen ciertas ventajas fiscales, administrativas y operativas, de las que se puede beneficiar quien adquiere la maquinaria con este tipo de contratos. Se obtienen beneficios tales como la flexibilidad para incrementar o reducir el número de vehículos que componen la flota de la empresa, en función al volumen de trabajo existente. También se pueden liberar recursos financieros, puesto que el alquiler de bienes se refleja en contabilidad como un gasto y no como una inversión.

En resumen, ambas opciones son ideales, rentables y muy utilizadas en la actualidad por los constructores ya que permiten reducir costes, tiempo y recursos humanos en la construcción. Todo es cuestión de sacar la calculadora y ver qué opción nos resulta más ventajosa para disfrutar de la más moderna maquinaria dotada con la última tecnología.

Disponer de los equipos más modernos es tener a su vez, conciencia ecológica, ya que estarás produciendo mejor, más rápido y contaminando menos.