Peligro marroquí: se puede frenar con tres medidas clave

Llevamos mucho tiempo insistiendo en la amenaza cada vez mayor que representa Marruecos, porque en los Mundos de Yupi en los que nos quiere hacer vivir el buenismo progre, se tolera todo, con tal de permanecer en el buen rollito. En un artículo anterior, Alberto Grasa nos presentaba la estrategia de Marruecos para invadir poco a poco el territorio español (Ceuta, Melilla, Canarias y si pueden, Andalucía). En este artículo, el autor propone unas cuantas ideas para frenar el avance marroquí.

El objetivo, con el pasar de los meses se va perfilando cual es: en primer lugar el final de la invasión del Sahara. 

En segundo, el control de los yacimientos de Telurio y otros materiales de primera necesidad para la revolución industrial actual, del Monte Tropic, a cambio de que no lo explote España estando más cerca y contaminando a placer, por extracciones sin medidas ambientales, las costas turísticas canarias. No tardaría la invasión por asfixia económica de Ceuta y Melilla, donde ya han cerrado el comercio y el turismo; e incluso la conquista por ocupación de alguna isla canaria (el que no quiera ver una nueva Marcha Verde en patera, que no lo vea). Y se dejará todo preparado para la nueva invasión de la España peninsular, 1.300 años después, por exceso de población musulmana y desafección de los oriundos a la unidad española, es decir, empezará en Cataluña, Baleares, Vascongadas, etc. donde los endófobos pregonan la desafección a España y la parte de la población que más crece, no baila sardanas, come cus-cus.

Todo esto lo hemos venido advirtiendo y perfilando en artículos anteriores, aunque no se daba exactamente con cual iba a ser el orden de los acontecimientos, ahora lo podemos decir casi con total seguridad, como se ha explicado en el párrafo anterior.      

Se proponían tres medidas:

  1. Devolución en masa de marroquíes, nacionalizados o no, que vivan en España. Bastante es ver que se desarrolla Marruecos, no por mérito propio, si no a costa de España, y además mantener económicamente en nuestro país una quinta columna de un millón de sus paisanos. 
  2. Aumentar exponencialmente la inversión en Defensa. No hace falta aumentar la recaudación de impuestos a los ciudadanos, basta con anular gastos inútiles como ministerios de políticas progres que todos conocemos y el sueldo de sus paniaguados, además de los asesores políticos que sean prescindibles, y que se cuentan, sobre todo a nivel autonómico, por miles.
  3. Al igual que Marruecos hace y deshace con sus fronteras, intereses y empresas extranjeras que se instalan allí, España debe imponer tasas astronómicas a todos los productos que lleguen de Marruecos, o hayan pasado por los puertos de Tanger Med y Port Nador West Med, evitando la competencia en España, o si el destino es el norte de Europa, obligándoles a un porte marítimo de un par de miles de kilómetros para rodear la Península, con el retraso que significa.

Previas a éstas medidas, y viendo que Estados Unidos y el elenco de grandes empresas occidentales se inclinan por Marruecos, incluso el Estado de Israel les mira con buenos ojos, a pesar de ser un país de los de su muro de enemigos, España debe empezar YA a tomar medidas de presión. Y es que la diplomacia y las negociaciones duras entre países, sobre todo cuando hay una amenaza real, no se limitan a cenas de gala en las embajadas. 

Foto original sin cambio: XIIIfromTOKYOCC BY-SA 3.0