Panen et circenses y gallines violades

La sociedad en la que vivimos ha llegado a tal límite de inmadurez, surrealismo y abducción que cualquier noticia se hace viral aunque sobrepase la línea del absurdo.

Pan y circo funciona desde tiempos inmemoriales

Una cañita con una tapita en el bar de abajo y si no llego a final de mes, un botellín en casa viendo el fútbol o alguna serie, o relacionándote por las redes sociales. Es entretenido, incluso placentero. De vez en cuando te meten una noticia bomba, una cortina de humo, unas veces grave y seria, incluso duradera como en estos últimos meses, otras veces te sueltan algo tan viral como ridículo pero al igual que todo lo que nos echan al plato lo tragamos y lo digerimos.

Recordáis aquellas de morado y piercing defendiendo a las gallines de las continuas violaciones del horrible gallo macho alfa, todo el mundo compartió aquello. Parodia, risas, las manos a la cabeza pero todo el mundo hablaba de las dos chaladas de la granja y a nadie le extrañó. Ya hemos visto a otras ordeñándose como protesta hacia el maltrato a las vacas lecheras. O simulando estar con el período y pidiendo la libertad de la menstruación porque los tampones o compresas son heteropatriarcales…y no nos parece extraño, gracioso sí pero nadie las manda a un centro psiquiátrico, como habría ocurrido hace un siglo sino que comparten la noticia.

Que se esté comenzando el proceso de indultos a los que proclamaron la República de Cataluña no le importa a nadie porque estamos sumidos en el régimen del covid, mirando limites y distritos identificando qué tipos de medidas tocan en mi calle…

Que los trabajadores, mejor dicho esclavos, de Glovo hayan ganado el pulso a la patronal no conviene que se se sepa, no vaya a ser que se motiven otros colectivos y se lancen a recuperar unos derechos laborales que les han sido arrebatados.

La precariedad laboral tiene que formar parte de nuestra forma de vida, la pequeña victoria de los «riders», es decir ciclistas de toda la vida, es una mancha de grasa para el neoliberalismo que nos envuelve a todos. O que se apruebe una Ley por la que no será necesario pedir autorización judicial para restringir los derechos fundamentales, o un proyecto de Ley que atenta contra toda precision y objetividad para cambiar la Historia… Ahora sacamos a las activistas feministas de las gallines anunciándose como trabajadoras del oficio más antiguo del mundo… Ooooh se ha caído el «mito/ parodia» de la hembrista que ahora vive de dar placer al machirulo…,y todo arreglado, dirigimos las publicaciones del pueblo…

Tanto avance tecnológico, tanto progresismo, tanta información a nuestro alcance, y resulta que el «panem et circenses» de antaño funciona igual o mejor que antes. Somos mucho menos libres no que los plebeyos sino que los esclavos de Roma .