PABLO CASADO, UN HOMBRE A LA DERIVA

A nadie se le escapa que la destitución de la altiva Cayetana Álvarez de Toledo no ha sido por una supuesta deslealtad a la Casa Real. Esa no es más que la excusa del presidente popular para evitar que Cayetana pueda ser utilizada por el partido pro-monárquico Vox para su moción de censura de septiembre.

No sé si a Pablo Casado le han llegado a convencer que la caída del Partido Popular a 66 diputados en las elecciones del 28 de abril de 2019 fue por culpa del derrotero derechista tomado por Teodoro García Egea; pero si realmente piensa esto, no puede estar más equivocado.

La debacle de aquellas elecciones fue responsabilidad única de la señora Soraya Saenz de Santamaría, que fruto de de su política descarriada bajo su mandato, se produjo un intento de golpe de estado y el mayor ridículo y descrédito internacional sufrido por España desde hacía mucho tiempo.

Por eso choca que Pablo Casado destituya a la musa de FAES, para poner en su lugar a una sorayista como Cuca Gamarra. A no ser que Casado busque rodearse de personas competentes en la gestión, que en eso sí destacó la susodicha como Alcaldesa de Logroño.

Pero en tal caso hubiera sido mejor nombrar como portavoz del Congreso también (y no sólo nacional), a un hombre leal a su persona como José Luís Martínez Almeida, que sin renunciar a sus principios, como cuando tuvo que defender públicamente a los vecinos de Nuñez de Balboa, se ha destacado por su eficiente gestión durante la crisis del Coronavirus.

No obstante, lo mismo el tema era no repetir cargos, pues en tal situación opciones se tenían muchas más, aunque fuera ascender al barón Nuñez Feijóo, que también le fue leal a Casado en su duelo con Soraya. O incluso al magnífico equipo de Torrejón de Ardoz, cuya extraordinaria campaña electoral en aquel municipio, sirvió de inspiración a la del propio Nuñez Feijóo en Galicia un año después.

Está claro que dar protagonismo a un político que descarba camiones sobre una antipática Cayetana Álvarez de Toledo, es un acierto mayúsculo. Pero sustuir a la despótica Cayetana por maricomplejines es un grave error, a sabiendas de que el crecimiento de Ciudadanos y el surgimiento de Vox fue obra de Soraya Saenz de Santamaría.

Las mayorías no las da acercarse al centro, sino tener políticos eficientes y queridos por el pueblo. Y para eso se necesitan menos palmeros y más respeto a las posiciones críticas en temas puntuales. En eso lleva razón Cayetana.

Foto original sin cambio: PP Comunidad de MadridCC BY 2.0

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