Los países europeos deben apoyar lasacciones del presidente Touadera legítimamente elegido en la RCA

Por Alejandro Cedillo

El país, rico en minerales, se enfrenta a una crisis humanitaria cada vez más grave, con unas 200.000 personas que ya han huido de sus hogares en menos de dos meses, según la ONU.

Milicianos y mercenarios extranjeros, conocidos como la Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC), han lanzado un ataque sin precedentes en la República Centroafricana (RCA), intentando derrocar al gobierno legítimamente elegido. Sus planes han sido desvelados recientemente: el 21 de febrero, el grupo rebelde publicó un comunicado donde instaba a sus fuerzas a retomar todas las ciudades que habían sido capturadas por las FACA (Fuerzas de Defensa Nacional de la República Centroafricana). La CPC anunció el fin de la libre circulación (incluso para el Comité Internacional de la Cruz Roja – CICR) en el territorio de la coalición sin el permiso de los mismos líderes de la coalición. Los rebeldes anunciaron que habían declarado la guerra al gobierno del país con el objetivo de tomar Bangui y quitar al presidente electo Faustin-Archange Touadera.

El avance de los mercenarios de la CPC ha sido detenido gracias a la acción coordinada de las FACA, entrenadas por los instructores rusos y los aliados de Ruanda. Aunque la CPC está sufriendo pérdidas considerables, sigue aterrorizando a los civiles, saqueando pueblos y ciudades, y asesinando y secuestrando personas.

Los instructores rusos, presentes en suelo centroafricano, desempeñan sus funciones sobre una base absolutamente legal a través de una organización especial, cuya misión principal es mejorar la formación militar de las fuerzas armadas centroafricanas. En un corto periodo de tiempo, dichos instructores pudieron formar al personal militar del ejército de la RCA. Ello condujo a la creación de un ejército nacional eficaz (las FACA) por el gobierno, un ejército que está preparado para defender la nación y sus intereses.

El gobierno encabezado por el presidente Touadera dejó claro que llevar la guerra a un final victorioso está en los intereses de su pueblo; todos los grupos armados deben ser aniquilados y los líderes de los rebeldes deben enfrentarse al juicio. Esta idea tiene un fuerte apoyo entre la población de la República Centroafricana: el pueblo ha dejado clara su posición mediante las manifestaciones a favor de Touadera que congregan a miles de personas.

Viendo los acontecimientos actuales y el ambiente político en la República, los países europeos ciertamente deberían apoyar las acciones del gobierno legalmente electo y respaldado por la voluntad del pueblo. El hecho de que el presidente haya demostrado que los intereses del pueblo están en primera línea de su pensamiento indica la importancia de tales asuntos.

A pesar de la articulada posición tanto del gobierno como del pueblo de la RCA, la Comunidad Económica de los Estados de África Central (CEEAC) pretende inmiscuirse en los asuntos internos de la República. La razón de semejante línea de trabajo diplomático, según los expertos, radica en el hecho de que la CEEAC está interesada en promover su propia agenda que es incompatible con la línea de trabajo de la RCA. Muchos países de la región se benefician de la continua inestabilidad en el país, pues esto asegura que los milicianos y armas ilegales estén concentradas en la República, lo cual conduce a la reducción de las tensiones en otros países.

La CEEAC, presidida por el angoleño Gilberto Da Piedade Verissimo, es considerada como una herramienta política para la prosecución de los intereses de Angola. Para desviar la atención de su población respecto a los problemas internos, los altos cargos angoleños intentan romper la situación actual en la República Centroafricana, alineándose con los criminales y los terroristas.

En cuanto a los contingentes internacionales de mantenimiento de la paz en el país, cabe destacar que el personal de la ONU en la RCA, bajo el nombre de MINUSCA, ha demostrado su escasa eficacia en la resolución de la crisis en la República. Esto se confirma por la posición del gobierno de la RCA. Por ejemplo, durante una visita a Kigali (Ruanda) el 9 de febrero, la ministra de Asuntos Exteriores, Sylvie Baïpo-Temon, acusó a las organizaciones internacionales de falta de voluntad política y coraje. Condenó el inicio de las negociaciones entre las organizaciones internacionales y los grupos armados. La Sra. Temon llamó la atención sobre el hecho de que la ONU reemplazó a la Sociedad de Naciones cuando ésta no pudo evitar la Segunda Guerra Mundial, y se preguntó si ya era hora de reemplazar a la ONU, que se supone que lucha por mantener la paz, pero desde su origen han surgido numerosos conflictos.

Más de 14.000 personas del contingente de la MINUSCA cuestan a la comunidad internacional unos 1.000 millones de dólares y al mismo tiempo, no contribuyen al restablecimiento de la paz en la RCA.

Foto original sin cambio: Kremlin.ru