Libia: los EE.UU y los islamistas van de la mano, otra vez más

Por Alejandro Cedillo

¿Por qué el Foro de Diálogo Político Libio (en inglés, Libyan Political Dialogue Forum, LPDF) no es un proceso de paz, sino una posible declaración de guerra?

En un momento en que Libia tiene buenas perspectivas por primera vez en mucho tiempo -una tregua en agosto, un acuerdo petrolero satisfactorio entre el Gobierno de Acuerdo Nacional (en inglés, Government of National Accord, GNA) y Khalifa Haftar en septiembre-, están apareciendo signos de que los Estados Unidos se están inmiscuyendo en los procesos políticos del país y, por consiguiente, de desestabilización. En este caso, la estrategia de los Estados Unidos parece consistir en llevar a cabo la ilusión de un proceso electoral y poner en el poder a personas manejables cercanas a los círculos de la Hermandad Musulmana.

En Túnez, se formó una plataforma bajo el control de las Naciones Unidas para resolver la situación en Libia y formar un gobierno de transición en vísperas de las elecciones oficiales. Los escándalos de manipulación en el Foro de Diálogo Político de Libia (LPDF), dirigido por la Jefa interina de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (en inglés, United Nations Support Mission in Libya, UNSMIL), Stephanie Williams, hacen temer que el nuevo gobierno (así como el primer ministro) pueda ser efectivamente peligroso para el destino del país norteafricano. Y no sólo para él, sino también para otros continentes, en primer lugar – Europa.

Problemas en las negociaciones

La iniciativa de reconciliación podría ser eficaz, pero de hecho las Naciones Unidas están imitando el proceso de elegir legítimamente a los miembros del Consejo Presidencial y del Gobierno Nacional. El día anterior se filtró un documento preliminar sobre los resultados del Foro, que conduce a previsiones pesimistas sobre el destino de Libia.

En primer lugar, Williams seleccionó una mayoría específica de participantes del Foro, que eran personas cercanas a la mencionada «Hermandad Musulmana». Si estas personas influyen en la formación de los principales organismos gubernamentales del país desgarrado profundamente por la guerra y llevan al poder a representantes de la organización islamista, que tiene enormes redes en todo el mundo, será un desastre para el país norteafricano.

En segundo lugar, muchos participantes estaban insatisfechos con la elección propuesta del jefe del consejo presidencial y del gobierno, que también se menciona en las filtraciones del LPDF. Según las fuentes, varias sesiones plenarias fueron pospuestas debido a fuertes desacuerdos.

En tercer lugar, las Naciones Unidas insisten en el despliegue de ambos órganos rectores (Consejo Presidencial y gobierno) en Trípoli, lo que también aumenta los riesgos de desestabilización. El hecho es que, según muchas estimaciones, es mucho más lógico y seguro hacer de Sirte la capital administrativa. Trípoli es un punto demasiado peligroso por estar bajo ataque de los islamistas y grupos radicales, y la experiencia lo ha demostrado repetidamente. El proyecto de documento ya contiene una propuesta para Trípoli, que también desconcierta a muchos negociadores.

La importancia del LPDF

¿Por qué son tan importantes los candidatos a autoridades temporales? Porque la política exterior de Libia, el éxito de sus exportaciones de petróleo y, lo que es más importante, la situación política interna, dada la estructura mosaica de las regiones de Libia y la fragmentación desde la guerra, dependen de quién ocupe los puestos clave. En caso de elegir candidatos adecuados para las estructuras temporales, será posible mantener a Libia en estado de paz hasta las elecciones oficiales (que se celebrarán en un plazo de 18 meses).​

¿Pero qué personas se esperan que ocupen los puestos clave? El actual Presidente del GNA Fayez al-Sarraj, el Ministro del Interior Fathi Bashagha y el Presidente de la Cámara de Representantes de Libia Aguila Saleh tienen una buena oportunidad. Es posible que sea promovido el jefe del Alto Consejo de Estado (órgano asesor del GNA) Khaledal-Mishri (que hasta 2019 representó abiertamente a la Hermandad Musulmana en Libia). Algunos creen que también hay oportunidades para el Vicepresidente del Consejo Presidencial de Libia Ahmed Maiteeq, que fue capaz de concluir un exitoso acuerdo petrolero entre el GNA y Haftar y que es bien recibido por los países extranjeros – sería la mejor opción en términos de estabilidad en Libia.

En el caso de al-Sarraj, se trata de una continuación de la estabilidad relativa, y una posible celebración de una tregua con Haftar. En el caso de Bashagha o al-Mishri, sin embargo, significaría fortalecer la posición de la Hermandad Musulmana – y por lo tanto la radicalización del poder con un sesgo hacia el islamismo político. Es importante señalar que Bashagha está en constante contacto con los estadounidenses sobre cuestiones libias, incluida la ya mencionado Williams, y aboga por el despliegue de bases estadounidenses en Libia.

Riesgo de guerra

Así pues, un intento de disfrazar las decisiones entre bastidores del Foro como un proceso legítimo puede costar a Libia miles de nuevas víctimas y la perturbación de las iniciativas de paz. Si los islamistas radicales se encuentran al timón, tanto los actores internos como muchos externos se opondrán. El caos controlado es exactamente de lo que se benefician los Estados Unidos (para mantener la influencia en la región y obtener bonificaciones del negocio petrolero de Libia).

Es posible que el LPDF se convierta en una nueva etapa de una guerra civil a gran escala que corre el riesgo de extenderse fuera de las fronteras del país. El Foro ya se ha desacreditado a sí mismo ocultando información (¿dónde están las publicaciones, las citaciones oficiales de los participantes?), lo cual la hace parecer una sociedad misteriosa. Y como la transparencia en esta etapa está fuera de toda duda, ¿cómo puede surgir en la etapa de las elecciones?

En cuanto a Europa, que también participa en las negociaciones con Libia, le interesa evitar que Williams y su equipo interfieran en los asuntos del país. Dado que la estabilidad en Libia tiene un impacto directo en la seguridad de Europa en materia de refugiados, los países extranjeros están obligados a apoyar sólo aquellas iniciativas de mantenimiento de la paz que provengan de los propios libios y sean transparentes.

Foto original sin cambio: MuhammedashariffCC BY-SA 4.0