LA VUELTA DEL TURCO AL MEDITERRÁNEO

Por José Luis Orella

El 24 de julio, Santa Sofía volvía a tener uso como mezquita con centenares de fieles. La Iglesia bizantina de Santa Sofía fue convertida en mezquita en el siglo XV tras la conquista otomana de Constantinopla y convertida en museo en 1934, por mandato del laicista presidente Mustafá Kemal Ataturk.

Sin embargo, el actual presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, ha conseguido que el gobierno recibiese la autorización judicial que declaraba de nuevo a Santa Sofía como mezquita. Su transformación ha contado con la opinión en contra del gobierno griego, de la Iglesia Ortodoxa Griega, del Patriarcado de Constantinopla y del de Moscú, también del Papa de la Iglesia Católica, e incluso de la UNESCO. A su vez, El Presidente turco ha tenido el respaldo de los organismos islámicos internacionales, de Qatar, Pakistán y Malasia.

El nuevo Sultán

Recep Tayyip Erdoğan estudió economía y formación religiosa para ser imán. Cómo político se formó en las filas del Partido de Bienestar de Necmettin Erbakan, el primer político islamista que consiguió llegar al poder, pero fue defenestrado por el ejército turco. En sus filas fue alcalde de Estambul, la antigua Constantinopla, y en el 2001 con los más moderados del partido, creo el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), teóricamente no islamista, para no fomentar una ilegalización de la nueva formación.

Con esta formación ha sido primer ministro en 2003 y en el 2014, y desde el 2014, es el presidente de la República de Turquía. Su modelo son los partidos democristianos europeos, sustentándose en una base social amplia, unida por su fe religiosa, la islámica sunita, y favorable a la economía de mercado. A nivel interior, ha conseguido obtener un amplio respaldo del mundo rural, más unido a un modo tradicional de vida y a la creciente clase media vinculada con su milagro económico. Muchos germanos de origen turco, se ha reislamizado por la ausencia de integración en aquel país, y han vuelto a su país como empresarios que han ayudado al lanzamiento económico del país de sus padres. Enfrente tiene a los laicos kemalistas y a los kurdos, obteniendo el AKP el apoyo de los nacionalistas turcos.

El neotomanismo exterior

A su vez, si Turquía es un poder militar a tener en cuenta, el 2º ejército más poderoso de la OTAN, que ya mostró sus dientes con la ocupación del norte de Chipre en 1974, tienen un estupendo artículo sobre ello de Jesús Domínguez en este mismo medio, ahora con el rechazo a su integración en la Unión Europea ha iniciado una política propia en las regiones vecinas.

El poder turco se hace notar en el norte de Siria, ayudando a parte de la oposición islamista y permitiendo la llegada de islamistas extranjeros, para eliminar a la guerrilla kurda, principal causa del terrorismo en Turquía. La paz en Siria, tiene a Turquía como uno de los interlocutores más importantes. A su vez juega un papel importante en Libia, sonde apoya al gobierno de Trípoli, sustentado en milicias islamistas. El presidente Erdogan tiene una alianza poderosa con la Hermandad Musulmana refugiada en Qatar, por lo que sus grupos armados clandestinos, en esos países, miran a Turquía como un modelo a seguir, aunque le proporciona la enemistad de Egipto y Arabia Saudí.

Por otro lado, si como poder político musulmán se relaciona con el mundo de la hermandad, también mantiene el lazo cultural panturanio con los pueblos turcófonos, como Azerbaiyán, que tiene su litigio fronterizo con su en migo histórico Armenia, y prosigue al otro lado el Caspio, con relaciones estrechas con las antiguas repúblicas soviéticas del Turquestán, ahora independientes, musulmanas y de cultura turca.

A su vez, juega sus bazas energéticas, al arrendar su país y aguas a Rusia, otro tradicional rival, para que pueda exportar su gas a la Europa balcánica, ante la imposibilidad de hacerlo por Ucrania o Georgia. Sin embargo, también enseña los dientes en las aguas del Mediterráneo por sus las expectativas comprobadas de reservas de gas natural en aguas con choque de soberanía griega, chipriota, libanesa e israelí. La Sublime Puerta ha vuelto y las relaciones con Albania y Bosnia van en progreso…

Foto original sin cambio: www.kremlin.ru – CC BY 4.0