LA RENTA MÍNIMA, AUTÉNTICA TRAMPA PARA LOS MÁS POBRES

Por José Antonio Bejarano Flores
Coordinador Stop Sucesiones

El día 1 de junio, salió publicado en el BOE el Real Decreto-ley 20/2020, de 29 de mayo, por el que se establece un ingreso mínimo vital (IMV), mediante el cual (según sus artífices), lograrán eliminar la pobreza extrema y la exclusión social.

Sería fácilmente entendible, que analizar una propuesta rigurosa de este tipo, como son los ingresos mínimos vitales (IMV) en unas breves líneas, va a resultar materia imposible, ya que no solo tendríamos que ver, si efectivamente esta medida en los términos actuales, iría encaminada a la eliminación de pobreza extrema, sino también a otros aspectos de la misma relevancia que la pobreza en sí misma,  tales como serían, los condicionamientos sociales, políticos, económicos y de viabilidad, que unidos hábilmente entre sí, nos determinará si efectivamente esta propuesta cumplirá su cometido o no.  

Y puesto que el estudio de estos condicionantes van a exigir,  un desarrollo basado en una metodología de contrates con revisión de pares, extensa y laboriosa, más propio de un estudio socio-económico, que de un artículo en prensa, será por lo que nos limitaremos a describir, cómo ante una realidad cierta de pobreza extrema en nuestro país, un gobierno de coalición social-comunista, conocedores de la historia y sus fracasos, aún sabiendo las nefastas consecuencias que acarrean unas políticas sociales, basadas en una serie de complementos a mínimos ó mínimo vital, sería de juzgado de guardia tanto para ellos, como para quienes se han prestado a este prevaricador  Real Decreto-ley 20/2020, de 29 de mayo, por el que se establece el ingreso mínimo vital.

Precisamente una de esas nefastas aplicaciones de políticas sociales, de características muy parecidas a la implantada (IMV), sería la que se dio en llamar  “ SPEENHAMLAND SYSTEM “ y al conjunto de normas que lo desarrollaban, “LEY DE LOS POBRES ó POOR LAWS”.

Sin entrar demasiado en su concepción histórica y sucesivas modificaciones normativas de estas políticas sociales, el sistema Speenhamland  básicamente,  sería ideado y desarrollado por veinte magistrados del condado de Berkshire en 1795, (sudoeste de Inglaterra) y administrado económicamente por las más de 15.000 parroquias existentes en ese momento (de marcado carácter cristiano, caritativo, dadivoso y asistencial), el motivo de este establecimiento no fue otro que erradicar la hambruna soportada por la población, como consecuencia de varios factores adversos y entre ellos:  el bajo aumento demográfico de la época, las nefastas políticas económicas, una inflación real subyacente muy excesiva, (donde regían unos altísimos precios para las gentes del lugar), altas tasas de mortandad, baja productividad, altísimo desempleo y vagabundeo  y/o  la imposibilidad material de acceder a una serie de bienes básicos y todo ello en un contexto donde la escasez de recursos alimenticios, la recaudación inquisitorial de los impuestos y carestía de vida, era la nota predominante.

En primer lugar se descartó la idea de implantar cualquier SALARIO MÍNIMO LEGAL ante la posibilidad de no poder llevarla a cabo, debido principalmente al costo económico que supondría tal medida, así como otros de menor índole tales como: el organizativo, legislativo, socio-sanitario y demográfico.  Pero en lo que si coincidieron fue en el establecimiento de un subsidio, que era una especie de RENTA MÍNIMA LEGALpara todos aquellos trabajadores cuyo nivel de salario fuera inferior a una cierta cantidad, que vendría determinada por el precio del trigo y el número de miembros de la unidad familiar.

Lógicamente con la mentalidad de esa época, los señores magistrados pensaron que los ingresos de estos trabajadores subirían a medida que lo hiciera el precio del trigo y en la misma proporción; de este modo tras la implantación y puesta en marcha de estas medidas, hizo posible como era de esperar, que se extendieran rápidamente a otros condados de Inglaterra y Gales, la noticia de una nueva renta mínima legal, que supondría la mejoría económica de todas las familias.

La teoría parecía muy apropiada, pero en la práctica ocurriría un gran desastre, ya que los trabajadores, al tener un complemento mínimo legal variable, hasta alcanzar una renta mínima legal, ello haría posible una bajada generalizada de los salarios por parte de los patronos, que por supuesto repercutiría en los ingresos económicos de las familias y en una minoración recaudatoria del estado a través de los impuestos, como consecuencia de unos salarios bajos y por parte del trabajador, ya que tendría asegurado un complemento a mínimos, preferiría no ir a trabajar y cobrar la renta mínima legal en su totalidad en base a esos complementos mínimos. 

Pues bien, tras 39 años de aplicación de este sistema de política social, sería el informe negativo de ROYAL COMMISSION REPORT de 1834, sobre la cual se asentarían todas las interpretaciones posibles del sistema Speenhamland, lo que principalmente motivaría su completa desaparición, ya que en dicho informe se afirmaba muy claramente, que este sistema no respondía a lo que realmente se había proyectado y aunque el sistema se mantuvo 114 años más, finalmente en 1948 quedaría abolido y sustituido por la Ley de Asistencia Nacional.

Dos de los principales autores –entre otros- que interpretaron los informes de Royal Commissions Report para la elaboración de sus trabajos fueron: Thomas Robert Malthus y Karl Polanyi, estos como firme detractores del sistema, opinarían:

THOMAS ROBERT MALTHUS:

“Mientras el crecimiento de la población lo hacía en forma geométrica, la capacidad de producir alimentos lo hacían en forma aritmética “, por lo cual desaprobaba las medidas de apoyo consistente en ingresos a las familias pobres, ya que erosionaba los estímulos para emplearse, así como la influencia a la procreación  “.

KARL POLANYI:

”El sistema Speenhamland habría que entenderlo como un proceso de doble movimiento hasta conseguir la gran transformación: El primero sería el liberalizador hacia un mercado capitalista y simultáneamente en paralelo otro regulador por parte del Estado para evitar los desastres que pudiesen ocurrir sobre la vida humana de esa liberación desatada.”

-En contra de estas afirmaciones, tendríamos la opinión de otros dos autores internacionales, como serían -Julio Aguirre y Rubén M. Lo Vuolo-, que igualmente revisarían los informes de Royal Commissions Report, como firme partidario de este sistema y que posteriormente darían a conocer,  mediante el trabajo: “El sistema Spennhamland, el ingreso ciudadano y la retórica de reacción del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP), en un documento que publicarían en Febrero de 2011, donde afirmarían: “Sería el informe negativo de Royal Commission Report de 1834, sobre el cual se asentaron todas las interpretaciones tradicionales del sistema Speenhamland lo que principalmente motivó su completa desaparición”.

Así pues y dejando a un lado la parte técnica de este estudio, con la metodología de los análisis sistemáticos por encuestación, utilizados por Thomas Robert Malthus y Karl Polanyi, ó de la metodología empírica de los datos, de Julio Aguirre y Rubén M. Lo Vuolo,  hay algo que está clarísimo;  la mayor parte de críticos al sistema Spennhamland y más recientemente IMV, utilizan con mucha frecuencia, la “Retórica de la intransigencia” de Albert Hirschman, (1991), con argumentos tales como: perversas, peligrosas e inútiles, ya que desestimula el salario, la inversión y el esfuerzo laboral, “cuando en realidad lo que nos enseña Speenhamland es que no se puede fiscalizar una política para pobres si previamente tienen que poseer una insuficiencia de ingresos, pues de ser así estarían siempre atrapados en niveles mínimos de subsistencia cuando no de pobreza, que sería la denominada “TRAMPA DE LA POBREZA”.

Podemos deducir por tanto, que el sistema Speenhamland, como medida social de ayuda a los más necesitados y aunque necesaria, sería un total desastre, no por la medida en sí, sino por la regulación de una normativa prevaricadora, que obligaba a todos los trabajadores que la solicitaban, a vivir en la indigencia y la pobreza.

Sistema por cierto, totalmente coincidente con el Real Decreto-ley 20/2020, de 29 de mayo, que obligará a 12.300.000 personas, es decir el 26.1% de la población total española, en riesgo de pobreza y exclusión social (según último informe AROPE 2019) a seguir permaneciendo en ella y además conun doble efecto perverso, que siquieraSpeenhamland contemplaba, como son:  la introducción de la justicia positiva en la ideología de género y los migrantes sin distinción de nacionalidades, como factores determinantes, para la obtención de esta medida social.

No estamos en la mente de nuestros queridos lectores y por tanto, no sabemos qué pensarán,  pero fácilmente se puede comprender, que el gobierno coaligado social-comunista, para la implantación de una medida de ayuda necesaria como es esta del IMV, ha utilizado la ideología de género y el patrón identitario, para conseguir votos y no irse del poder durante muchas décadas, como si esta medida implantada, fuera una exclusiva de la izquierda más radical y/o populista.  

Se equivocan…

Foto original sin cambio: PODEMOS – CC BY 3.0