LA FISCALÍA MÁS PREOCUPADA POR LAS VEJACIONES A UN GAY QUE DE 25.000 MUERTOS POR NEGLIGENCIA

Si a un autónomo le sancionan con 1500 euros por trabajar, para el Ministerio del Interior o la Fiscalía, puesta a dedo por el Gobierno, no pasa nada. Si la policía interrumpe una Misa legal, es un hecho que no tiene gravedad. Si el Gobierno permite la extensión de la pandemia al no tomar medidas y mantiene a los sanitarios sin la protección necesaria, para la Fiscalía tampoco tiene importancia.
En cambio, si un policía insulta y veja a un transexual que está violando el Estado de Alarma, entonces los fiscales actuan con diligencia y meten en el calabozo al agente rápidamente.

La extrema izquierda ha entrado en cólera por un video grabado en el interior de un coche patrulla, en el que un agente de policía supuestamente veja e insulta a un individuo por su condición sexual. Según parece al escuchar la grabación, el sujeto en cuestión estaría paseando por la calle sin respetar el Estado de Alarma, por lo que ya en otras ocasiones no habría sido sancionado por los policías.

Evidentemente las faltas de respeto a los ciudadanos no son propias de un funcionario público y son recogidas y sancionadas por el reglamento interno, al margen de las cuestiones penales que puedan derivarse del hecho. Pero el excesivo celo tomado por el Gobierno y su Fiscalía en un hecho como éste, cuando su desidia ha sido total a la hora de perseguir la imprudencia del Gobierno que ha costado 25.000 vidas y que ha destruido por completo nuestra economía, es cuanto menos insultante.

Benidorm y derechos fundamentales

El pasado 21 marzo fue interrumpida en Benidorm una Misa Ortodoxa habiendo 5 personas en el interior de la Iglesia. El hecho es una violación contra los derechos fundamentales de los fieles que no ha tenido el mismo trato que la vejación y los insumos al citado transexual. Un nuevo caso de hipocresía del Gobierno social comunista y del Alcalde popular del municipio, si tenemos en cuenta las manifestaciones acaecidas estos días.