LA ESTRECHA RELACIÓN DE LOS REYES CATÓLICOS CON ALCALÁ DE HENARES

En un tiempo loco en el que se cuestionan figuras universales como Cervantes, el alcalaíno universal, conviene recordar a otras figuras anteriores, sin las cuales no hubiera existido el genial autor de «Don Quijote de La Mancha», pues no hubiera existido la Alcalá de Henares renacentista, cuna de las letras y las artes.

Durante el reinado de los Reyes Católicos su Corte tuvo un carácter de itinerancia casi permanente. Esto creó una red palacial de diversas ciudades de Castilla que los reyes utilizaban en función de sus necesidades. 

En Alcalá de Henares, que contaba con el Palacio Arzobispal, se daba además la circunstancia que durante su reinado, pasaron tres Arzobispos de Toledo con mucha influencia política, lo cual ayudó a que los RRCC recalaran varias veces en la ciudad complutense, teniendo una relación muy estrecha con la ciudad. 

Hablamos en concreto de los Arzobispos Alonso de Carrillo, el Cardenal González de Mendoza y, sobre todo el austero y leal confesor de la Reina Isabel, el Cardenal Cisneros, el creador del Colegio Mayor de San Ildefonso y su Universidad.

¿CUÁNTAS VECES ESTUVIERON LOS REYES CATÓLICOS EN ALCALÁ DE HENARES?

Fernando el católico pasa por Alcalá de Henares el 17 de junio de 1479 camino de Zaragoza para tomar posesión de los estados de Aragón.

El 5 de abril de 1484 Isabel la Católica descansa en Alcalá de Henares camino de Toledo después de haber estado en Tarazona para celebrar las Cortes Generales de la Corona de Aragón.

Desde el 24 de octubre de 1485 hasta el 22 de febrero de 1486 los Reyes católicos y su Consejo Real residen en Alcalá de Henares.

Dentro de este periodo, el 15 de diciembre, la Reina Isabel da a luz una niña a quién se le impuso el nombre de Catalina. Pasará a la historia como Catalina de Aragón, Reina de Inglaterra y esposa del infame Enrique VIII, quién la humilló para casarse con Ana Bolena.

Tan pronto como la Reina Isabel terminó la cuarentena por el nacimiento, los Reyes Católicos tuvieron la primera Audiencia Real tras el parto el 20 de enero de 1486, donde se entrevistaron con Cristóbal Colón, para conocerle a él y sus planes que le llevarían a descubrir América 7 años más tarde.

Del 20 al 22 de septiembre de 1494 los Reyes Católicos hacen una pequeña parada en su viaje de ida y vuelta de Madrid a Guadalajara.

El 8 de septiembre de 1496 los Reyes católicos y su Consejo Real se instalan en Alcalá de Henares para pasar el invierno. Se ponen en marcha hacia Toledo el 23 de abril de 1497, para el 29 ser coronados como herederos de la Corona de Castilla a la Infanta doña Isabel y su esposo Manuel Primero el Afortunado.

Al mes siguiente del 19 al 21 de mayo los reyes pasan por Alcalá de camino a Zaragoza para que se repitiera la ceremonia de juramento de los príncipes herederos en las Cortes de Aragón. No llegó a consumarse la ceremonia porque el 23 de agosto murió de parto la princesa de Austria Doña Isabel, del que nació su hijo el Infante Don Miguel, al que las Cortes de Aragón juraron como heredero del reino el día 22 de septiembre.

También en 1497, de vuelta de Zaragoza, paran los Reyes Católicos en Alcalá de Henares el 8 de noviembre de paso hacia Ocaña, en donde descansaran de tanta desgracia y sobresalto.

El 14 de enero de 1503 llegan los RRCC a Alcalá de Henares, 10 días después el Rey Fernando deberá partir para Zaragoza, e Isabel se queda en Alcalá convaleciente de una grave recaída de su enfermedad, al lado de su confesor el Cardenal Cisneros.

El 10 de marzo de 1503, es un día de gran alegría, ya que nace en el Palacio Arzobispal de Alcalá el Infante Don Fernando, cuarto hijo de la Princesa Juana de Castilla y Felipe el Hermoso. 

El 19 de marzo en un ambiente festivo, este niño, que se convertirá en el Emperador Fernando I del Sacro Imperio Romano Germánico, será bautizado en lo que hoy en la Iglesia de los Santos Niños Justo y Pastor (hoy día Catedral Magistral) en un ambiente festivo que celebraron todos los habitantes de la ciudad.

La Reina Isabel se despide de Alcalá de Henares para no volver más el 14 de julio de ese mismo año, camino de Madrid, Segovia, Arévalo y Medina del Campo, donde fallecería el día 26 de noviembre de 1.504 a las 12 de la mañana.