ITALIA: EL DESPERTAR DE LOS FRATELLI D’ITALIA

Por José Luis Orella

En Italia la derecha social con sectores de la izquierda nacional se organizaron en el MSI y mantuvo su presencia durante la Guerra fría y los duros años de plomo que convirtió a sus militantes en objetivo del terrorismo de las Brigadas Rojas y grupos menores. Cuando el “pentapartito”, como se denominaba a la Democracia Cristiana y a sus aliados del PSI, PSDI, PRI y PLI cayó por el enjuiciamiento de centenares de políticos vinculados con ellos, se renovó el panorama político italiano.

Las excepciones fueron el MSI y el PCI, ambos alejados del poder. El PCI se tranformó en el Partido Democrático de la Izquierda PDS y el MSI en la Alianza Nacional donde al MSI-DN incrementó su número con democristianos como Gustavo Selva y Publio Fiore, y  liberales como Valentino Martelli fuertemente anticomunistas. En las elecciones generales de marzo de 1994, acudió coaligado a Forza Italia, grupo liberal conservador hecho a imagen de su líder, Silvio Berlusconi, y a otros grupos católicos derechistas formando el Polo de la Libertad, que impidió el ascenso de la izquierda al poder.

El experimento de Alianza Nacional

La nueva AN obtuvo un salto espectacular al 13,5% y 109 diputados. Pero, la entrada en el poder causó estupor en las cancillerías europeas. Desde 1945, ningún fascista había logrado entrar en un gobierno democrático y con Berlusconi entraban cinco de golpe. Sin embargo, el de transporte, era el antiguo democristiano Publio Fiori; el de cultura, el monárquico Doménico Fisiquella, y los otros tres, Tatarella, Poli Bortone y Matteoli eran del MSI, pero del sector más moderado.

Alianza Nacional profundizó en su conservadurismo y el 13 de mayo de 2001 entraban en el gobierno. Gianfranco Fini, su líder, se convertía en el vicepresidente del gobierno, Mauricio Gasparri en el ministro de comunicaciones, Gianni Alemano en el de Agricultura, Altero Matteoli de Medio Ambiente, Mirko Tremaglia en italianos del exterior. De esta manera, en el último congreso de Bolonia, de abril de 2002, se presentaba como la derecha del gobierno, con un mensaje de orden, firmeza y aliado a los republicanos norteamericanos, el Likud israelí, y el neogaullismo francés.

El 21 de noviembre de 2008, el Consejo Nacional del partido de Berlusconi, presidido por Alfredo Biondi, decidió oficialmente la disolución de Forza Italia. Se quería impulsar una nueva formación, Il Popolo della Libertà, cuya fundación oficial tuvo lugar el 27 de marzo de 2009. La formación presidida por Fini optó por integrarse plenamente en la nueva formación, disolviendo a la vez la suya propia. Sin embargo, en julio de 2007 la corriente Destra Soziale, bajo el liderazgo de Francesco Storace, abandonó la nueva formación, siguiendo el camino de otros grupos contrarios aquel proceso de absorción.

La hora de los Fratelli d´Italia

En el 2008 el Popolo della Libertá se imponía con el 37,38 de los votos, entre las incorporaciones del nuevo gobierno berlusconiano, iniciaba su carrera política una jovencísima Giorgia Meloni, como responsable de Política Juvenil. Sin embargo, el 23 de abril de 2010, Berlusconi acusó en público de traición a Fini, exigiéndole a la dimisión de todos sus cargos. Fini abandonó el partido, formando Futuro e Libertà per l’Italia, que no tendrá ningún éxito.

El 21 de diciembre de 2012, Ignazio La Russa, Guido Crosetto y Giorgia Meloni fundaron Fratelli d’Italia, tomando como nombre la primer estrofa del himno italiano. Al año siguiente, en su primera prueba electoral Fratelli d´Italia entraba en el parlamento con 9 diputados, gracias al apoyo de 665.830 italianos, un magro 1,96%. La Destra de Storace se quedaba en un 0,65 %, y con sus 219.769 votos, no obteniendo ningún escaño. Fuera del mundo de las grandes coaliciones, Forza Nuova de Roberto Fiore, conseguía 89.995 votos, un 0,26 %; y la Fiamma Tricolore de Luca Romagnoli, se quedada en un 0,13 %, con en un 44.744 votos. Finalmente, la asociación cultural Casa Pound, de Simone Di Stefano, se lanzaba por primera vez a la arena política y sacaba 47.692 votos, un 0,14 %. Con respecto al FLI, llegó a reunir 159.332 votos, un 0,47 %, quedando Gianfranco Fini fuera del parlamento.

La necesidad de restaurar el campo de la derecha social se hizo urgente. En octubre de 2013, fracaso el intentó del Movimento per l’Alleanza Nazionale. Mientras la fundación de la antigua AN dio el permiso del uso político de su nombre por un año a los Fratelli d´Italia, que pasaron a denominarse Fratelli d’Italia- Alleanza Nazionale.

Fratelli d´Italia-Alleanza Nazionale sumará a Gianni Alemanno, uno de los líderes de Destra Sociale, quien había sido alcalde de Roma, y que había fundado junto a su mujer, Isabella Rauti, Prima l´Italia. En las elecciones europeas de 2014, los Fratelli d´Italia- Alleanza Nazionale consiguieron 1.006.513 votos, un 3,6 %, una votación que mejoraba resultados anteriores pero insuficiente para logra representación al no rebasar el 4% que marca la ley. Sin embargo, Giorgia Meloni, en el 2014 abandona el Partido Popular Europeo y se adhiere al grupo de los conservadores británicos y los polacos del PiS. No obstante, la pequeña Meloni tiene amistad con Marine Le Pen, con quien coincide en la defensa de una economía social, al contrario de su amigo Salvini, líder de la Liga, y de una visión más liberal.

En el 2018, agrupaciones culturales y antiguas personalidades misinas cómo Daniela Santanché, Francesco Storace y Roberta Angelilli se han integrado en la formación, haciendo de los Fratelli d’Italia la casa común de los antiguos misinos. En las europeas de 2019 obtuvieron el 6,46%, eligiendo 6 eurodiputados y las encuestas actuales les dan unos números que duplicarían aquellos. Giorgia Meloni se descubre como la gran heredera del patrimonio del MSI, y a su vez la principal aliada de Matteo Salvini. Mientras este es el socio de Marine Le Pen, la pequeña Meloni lo es de los polacos y reconoce en el húngaro Orban, el espejo en el que mirarse, siendo su invitado especial en la Conferencia de Conservadurismo Nacional organizada en Roma, en febrero de 2020. La lideresa italiana también fue recibida este año por la American Conservative Union (CPAC), organización que invitó a Marión Maréchal-Le Pen en el año anterior. En la actualidad las encuestas le dan un apoyo social del 14 % y a la Liga de su amigo Salvini un 26 %.

Foto original: Fratelli d’ItaliaCC BY 2.0

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