Irene está enfadada, ¿qué tendrá Irene?

Por Pilar Arroyo

¿Frustración?, puede ser. Démosle el beneficio de la duda. Sin atenuante, ni comprensión, no me estoy volviendo blanda, pero hay que reconocer que es para estarlo, me da la risa sólo al escribirlo.

Mujeres feministas, abiertas de «mente», abortistas, liberadas y empoderadas… Tenemos en lo más alto del Estado español a dos representantes de esa especie. Tan empoderadas ellas que están ahí por casarse con un hombre, sí con un hombre, y mediante ese consorcio con un machirulo han conseguido llegar a lo más alto.

Centrémonos en Irene, la eternamente enfadada (la otra igual es delito…). Esa que dice que ser mujer significa «más riesgo de pobreza, más riesgo de exclusión social, más riesgo de sufrir violencia«. ¿Por qué no te paseas por las calles? Mira las colas que hay ya en los comedores sociales (son lugares con voluntarios que cocinan y reparten comidas a miles de familias que no tienen para comer en España, y son muchas. De nada).

Date una vuelta por esas calles de Madrid que no has vuelto a pisar y fíjate quiénes son los que duermen en cartones y no les pidas que te digan de cuál de los tropecientos «géneros» que tú dices que existen (menos para hablar de discriminación que sólo reconoces uno), son, y pon los pies en el suelo. Si antes había precariedad y pobreza lo que tenemos ya y lo que queda por llegar va a ser hambre y miseria. Pon tus Manolo Blahnik en las aceras de Madrid y déjate de sexismos estériles.

¿Estás enfadada?¿necesitas salir con tus compañeras de histeria a gritar lo de la «borracha y la casa» a desahogarte?

Si quieres sacar a las femirulas a la calle y hacer una protesta sonora, ahora mismo tienes el motivo perfecto: un magistrado de la Audiencia Nacional pide al alto Tribunal que se le aplique al vicepresidente Iglesias agravante de género. ¡Tírale!, no deis opción al machirulo, vestíos de morado y pedid su dimisión.

Foto original sin cambio: Aea1994CC BY-SA 4.0