Graves disturbios en concentraciones contra el Gobierno en Logroño y Madrid

También hubo protestas en Vitoria, Barcelona, Málaga o Granada, que fueron disueltas por las unidades antidisturbios que Juan Carlos Monedero piensa que deben desaparecer. La extrema izquierda pro-gubernamental sigue intentando hacer creer a sus fieles que son manifestaciones organizadas por la ultraderecha, aunque confundan adrede el barrio de San Blas con Gran Vía, o los disturbios ocurran en el Gamonal, Vitoria, Bilbao o Barcelona, donde un norteafricano llamado Hussain intentó vender por Wallapop una bicicleta sustraida en el Decathlon asaltado por los manifestantes. Si el Gobierno con estos disturbios está intentando justificar un nuevo confinamiento, le va a salir el tiro por la culata.

El Gobierno está perdiendo el control de las calles fruto de su desastrosa gestión de la crisis sanitaria. España se encuentra al borde de la bancarrota y es imposible que pueda soportar un nuevo confinamiento como lo están planteando Francia o Portugal. El Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin pagar los ERTES del confinamento de primavera y ha sido incapaz de implementar el Ingreso Mínimo Vital por falta de fondos.

Estos disturbios sólo son el principio de algo mucho más grave si este Régimen no cambia de raíz a su nefasta clase política en general y a este patético Gobierno en particular. Ahora los disturbios puede que sean justificados por la instauración toque de queda, pero en el fondo subyace una pauperización del pueblo que en un futuro a medio plazo podría ocasionar una revolución. Sólo así se puede explicar que en Logroño, los manifestantes asaltaran un comercio de la multinacional Lacoste y que chicas de buen ver se acopiaran de todo tipo de artículos.

La inmigración y los disturbios

Como se puede ver en este vídeo del robo en la tienda Lacoste de Logroño, se puede divisar más de un individuo con rasgos extranjeros. Es el mismo caso de Barcelona, donde uno de los ladrones que se llevó una bicicleta se llamaba Hussain.

Pese a estos hechos incuestionables, los voceros de extrema izquierda podemita siguen afirmando que los disturbios son ocasionados por la ultraderecha, aunque para ello mezclen una marcha contra los Menas de Bastión Frontal en el barrio obrero de San Blas(o de otras manifestaciones), con los disturbios acaecidos en la céntrica Gran Vía, donde los manifestantes exigían «libertad» ante lo que consideran un gobierno dictatorial

¿Disturbios para generar miedo y justificar un confinamiento?

Podría caber esta clásica posibilidad, pero esto no va a solucionar una previsible bancarrota del Reino de España. Es por ello que lo más probable es que el Gobierno haya perdio el control de los colectivos de izquierda radical, que unidos a diferentes grupos juveniles de diferentes ideologías, se estarían sublevando contra el catastrófico gobierno de Pedro Sánchez que nos dirige hacía la peor crisis sufrida por España desde la guerra civil. Al menos las cifras macroeconómicas así lo indican.