Francia rescata a una rehén que se convirtió al islam y que quiere regresar a Malí

Sophie Pétronin ya no se llama Sophie, sino Maryam. Fue secuestrada en el 2016 en Malí por un grupo jihadista y se convirtió al islam. Ayer llegó a París y se negó a llamar a este grupo «jihadista», ya que para ella solo se trata de «un grupo de oposición que lleva armas». Ahora quiere volver a Malí con una ONG: ¿Por qué haberla rescatado en primer lugar y haber liberado 200 jihadistas encarcelados, en cambio de esta mujer?

Esta historia se parece a una serie de espías. En Homeland, un soldado estadounidense secuestrado en Oriente Medio vuelve a EE.UU tras varios años pasado secuestrado por un grupo jihadista. El soldado se convirtió al islam en secreto y al regresar a su país, apuesta por defender a los principios inculcados por sus ex secuestradores.

En esto precisamente pensé ayer cuando se liberó a Sophie Pétronin. Su conversión al islam, el hecho de que no considera que los jihadistas sean extremistas musulmanes y su voluntad de regresar a Malí, me hicieron pensar: ¿Por qué rescatar a esa rehén, que no parece serlo?

«Rezar para pedir la benedicción de Allah»

En este vídeo, grabado justo después de su liberación, dice Maryam Pétronin que «voy a rezar para pedir la benedicción y la misericordia de Allah, porque soy musulmana. Me llamáis Sophie, pero yo ahora me llamo Maryam«.

Francia tuvo que liberar más de 200 jihadistas presos, entre los cuales había responsables de muchos asesinatos, e incluso de asesinatos a europeos y estadounidenses. Pero, hace falta preguntárselo, realmente, ¿valió la pena?

Foto original sin cambio: Attaque de policiers, libération de Sophie Pétronin, Leïla Chaibi sur LCI (0’38)- CC BY 2.0