ELECCIONES VASCAS: ESPAÑA NO ES UNA DEMOCRACIA

Ernesto Ladrón de Guevara, ex juntero foral por Álava (Unidad Alavesa), nos explica con un tono personal su análisis de lo sucedido en Euskal Herria ayer. [Colaboración con la revista Adáraga].

Por Ernesto Ladrón de Guevara

Cuando yo estuve en el PSOE siempre argumentaba que cuando copias a otros para mimetizarte con el entorno, normalmente la gente vota al auténtico, no a la copia. Eso es lo que ha ocurrido a los socialistas y al partido del comunista Pablo Iglesias.

De tanto abrazarse a EH Bildu, olvidando que estos son los herederos del terrorismo y utilizan métodos de coacción y persecución al diferente, pues no dejan de ser leninistas, los votos que no son de tu espacio electoral no vienen a ti, y los que lo son abandonan decepcionados. Convendría analizar la cantidad de votos perdidos por los socialistas, en esta diáspora hacia la nada, que se han ido a partidos como Vox, por muy antitéticos que sean los programas de uno y de otro partido.

La caída estrepitosa de los apoyos electorales del partido filocomunista y populista Podemos, que nació de la indignación de muchos ciudadanos por la deriva corrupta de partidos como el PP y PSOE, evidencia que esos apoyos han ido a opciones que defienden el secesionismo.

Unidas Podemos, un partido que en sus orígenes atraía a gente de muy diferente naturaleza ideológica, que pretendía una renovación de la política y frescura democrática, ha intentado ocupar el espacio de los secesionismos a ultranza contaminados por un pasado de sangre y fuego, como los que nacieron de ETA, la banda armada que ha ocasionado miles de víctimas en toda la escala de daños generados por el terrorismo y la violencia de persecución.

Y, sin embargo, EH Bildu, que jamás ha condenado la violencia, crece de manera incontenible, lo cual quiere decir que ha absorbido los votos de Podemos. Si el PSOE no ha atraído ni uno de los votos del partido de Iglesias, pues sigue con los mismos resultados que en las elecciones anteriores, la conclusión es que esos apoyos electorales han ido al partido filoetarra EH Bildu, lo cual es necesario analizar detenidamente.

Una de las causas de ello es que durante cuarenta años el sistema educativo, con la excusa de la inmersión lingüística, que ha sido la herramienta para sustituir un profesorado apolítico por otro extraordinariamente comprometido con la lucha por la independencia, se ha producido un adoctrinamiento pertinaz y escandaloso. Hasta la extenuación. De ahí las tendencias electorales de los menores de 40 años que se han ido incorporando al voto.

En lo que se refiere al Partido Popular, unido al partido bisagra Ciudadanos que no le ha reportado ni un solo voto nuevo, sigue estancado. De seguir esta trayectoria, acabará desapareciendo en el ámbito vasco. No ha aportado nada nuevo al panorama político. Le ocurre exactamente lo mismo que al PSOE pero en el espectro ideológico del centro derecha en el que se encuentra el PNV. Si no marca diferencias con el nacionalismo y trata de competir con éste en el mismo espectro nacionalista, los electores acaban votando al original y no a la copia.

Ambos partidos, PP y PSOE, aparte de su trayectoria corrupta, han abandonado la lucha democrática por la conservación de las garantías constitucionales que se ligan estrechamente a la defensa de los derechos individuales, los de las personas, desarrollando conductas miméticas con las del nacionalismo, especialmente en materia de la imposición de las lenguas regionales con la inmersión lingüística, erradicando prácticamente la lengua común, el español, del espacio de las aulas. Al final, eso, tarde o temprano, se paga.

Hay un partido que en el País Vasco ha desarrollado una tarea electoral heroica: Vox. Su tenacidad para permanecer en el espacio público a pesar de las agresiones de todo tipo, lanzamiento de objetos contundentes contra sus seguidores, con resultado de una diputada en las Cortes Generales herida por un impacto de un rodamiento de acero, con actos vandálicos de quienes antaño desarrollaban guerrillas urbanas (ETA), etc., es propia de valientes. Ese partido político al que desde las opciones de izquierda socio-comunista es insultado con el término peyorativo “fascista”, ha mantenido la dignidad y la gallardía, defendiendo la democracia y el estado de derecho.

Mientras tanto, los nacionalistas y socialistas coaligados en el Gobierno vascongado, no han hecho nada para impedirlo, salvo poner barreras policiales. Sin detener ni sancionar a ninguno de los alborotadores, verdadera turba subversiva del orden democrático-electoral. Los incidentes se han extendido hasta el  propio día electoral donde los apoderados de Vox se han visto afectados de una verdadera furia coactiva. Desde cualquier punto de vista esto es inaceptable, y deja tocada la imagen supuestamente democrática de una región conflictiva, que en su día se homologaba al Ulster irlandés. Ese partido ha sido premiado con un escaño. La diputada que se incorpora a la cámara vasca lo va a tener difícil, pues le intentarán hacer la vida imposible. No sería de extrañar que los ciudadanos que persistimos en las ideas democráticas y el orden social tengamos que amparar y defender a esta representante de los ciudadanos que creemos en nuestra identidad española, en nuestras tradiciones y legado histórico, en nuestra antropología cultural no falsificada y adulterada por los globalistas que quieren borrar nuestras identidades nacionales.

España no es un Estado democráticamente maduro, como insistentemente se ha estado afirmando durante décadas para afianzar la imagen de consolidación del Estado constitucional. Ni la constitución tiene vigencia real ni el orden democrático campa por la senda del estado de derecho. El Estado de las autonomías ha dejado más que evidencias de que produce serias disfunciones en la aplicación práctica de una constitución en situación de ruina. La prueba está en este relato de la evolución electoral, pasados cuarenta años desde la llamada transición constitucional de 1978.

Ernesto Ladrón de Guevara: Nueva defensa de la Hispanidad. Letras Inquietas (Enero de 2020)

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