El Real Madrid, en busca de un estilo

A 25 días de que se cierre el mercado, el Madrid sigue arrastrándose por distintos campos americanos y europeos, dejando una imagen pésima; además, de no hacer nada por intentar mejorar su juego, o al menos, su intensidad.

Un banquillo pernicioso
El club merengue tiene un problema de base, y se llama Zinedine Zidane. No tiene un esquema claro desde que retomó su cargo como entrenador del Real Madrid en marzo de este mismo año. Encima, el galo sigue confiando en viejas glorias que les dieron a los madridistas muchas alegrías años atrás, pero que, a día de hoy, dejan mucho que desear.

No es solo el planteamiento táctico nulo y la falta de intensidad de los jugadores, que ven cómo unos de sus rivales históricos les pasó por encima días atrás en Nueva York, simplemente por tener ganas de ganar a su eterno rival. Sino que también el entrenador del Real Madrid denota una actitud que ya dio a conocer en su pasada etapa por el Real Madrid, establecer un 11 titular y no mover piezas en ningún momento, incluso si le estaban perjudicando en dichos encuentros.

La cantera: esperanza blanca.
Los únicos que están jugando con intensidad y tienen ambición son los jugadores de la cantera merengue, y no hay mejor momento que ahora para brindarles una oportunidad. El club madrileño está invirtiendo en jugadores jóvenes más que nunca, pero truncan sus carreras al llegar al Real Madrid, ya que no disponen de minutos para poder formarse adecuadamente como jugadores profesionales. Si Di Stefano no hubiese confiado en ‘la Quinta del Buitre’ no se hubiesen conseguido 5 ligas españolas seguidas; el mismo caso son emblemas madridistas tales como Raúl González con Valdano, o Iker Casillas con Del Bosque. Es el momento de que el Real Madrid consiga nuevos emblemas, jugadores que ilusionan y siguen en plantilla, tales como Takefusa Kubo, Rodrygo, Brahim Díaz o Fede Valverde; son claros ejemplos en los cuales el club merengue debería focalizar toda su atención.

En cambio, no solo sería importante la focalización en dichos jugadores, sino que también tendrían que recordar su pasado y volver a ver qué los hizo grandes. El interés de traer a jugadores como Paul Pogba al club blanco hace ver cuál es la mentalidad del Real Madrid; quiere ser una tienda de camisetas, no un club de fútbol. Ya que opciones como las de Van de Beek o Milinković-Savić son mucho más económicas y atractivas para los perfiles que son necesarios en la capital. El interés por el jugador de origen guineano se debe únicamente por su poder mediático, ya que imprimiría camisetas allá por donde vaya. Ese es el fútbol que quieren construir ahora los ‘Grandes Clubes’ el de ser importante en las redes sociales y no en el terreno de juego; una mentalidad nociva para las futuras generaciones y el disfrute del propio espectáculo del deporte rey.

La solución a la crisis institucional
El Real Madrid pide a gritos un cambio generacional, ya que jugadores de 33 años no rinden al máximo nivel toda una temporada, lo mejor en estos casos es agradecerles el servicio prestado a dichos profesionales y traspasarlos a un club que esté interesado en los servicios de los mismos. Cesiones para evadir salarios de jugadores como Reguilón o Dani Ceballos puede que les vengan bien en un futuro: cuando un entrenador de fútbol amarre al equipo más laureado de la historia.

Foto original sin cambio: power axle