El Gobierno y el Parlamento nos toman el pelo con el Ingreso Mínimo Vital

Por José A. Bejarano Flores
Coordinador Stop Sucesiones

Tras los diferentes avisos de subidas de impuestos por parte del Gobierno, acatamiento dictatorial en la forma de gobernar, nefastas consecuencias en lo económico y social por culpa del Covid19, nuevo orden social basado en la ideología de género y en un revisionismo histórico excluyente, ahora los señores Diputados y Senadores, nos quieren hacer ver que el Ingreso Mínimo Vital, será la panacea como solución de la pobreza extrema y la exclusión social.

A lo largo de la vida de cualquier persona, podríamos caer en la tentación de vivir del esfuerzo ajeno, o al menos hacerlo de un modo, donde para nuestra supervivencia no fuera preciso tener que trabajar, bien como consecuencia de un golpe de suerte, que todo el mundo desea, o bien siguiendo esos modelos que en apariencia serían el culmen de la felicidad terrenal, los cuales en su modus vivendi, siempre han hecho alardes de una serie de ostentosidades, con el egocentrismo más cruel que podamos imaginar, frente a una masa de gentes empobrecidas, que saben son pobres de solemnidad, pero desgraciadamente permanecen impávidas días tras días, ante el sometimiento político y económico, inadvertido o acatado, que provocará un sectarismo ideológico sociológicamente estudiado y una  masacre incruenta en segunda instancia, como consecuencia de la pérdida de derechos constitucionales y de libertades personales o de asociación y reunión, mediante las modificaciones oportunas de la leyes, por parte de esa élite política y económica que ellos adoran, pensando que quizás serán unos benefactores natos de la indigencia en la que estamos sumidos, por el simple hecho de una idílica relación entre administrador y administrado a través del voto, o de político y seguidor pasivo moldeable y maleable, en vez de asertivo, cuando realmente lo que persiguen todos ellos, es una población sumisa que alaben y perpetúen una ideología identitaria globalista, basada en el género, de asistencia social y en un revisionismo histórico ontológico insultante, mutando la realidad óntica del individuo y de sus relaciones grupales, hasta la consecución de un nuevo estado neomarxista (marxismo keynesiano), hoy día totalmente desfasado, pero que sus señorías se empeñan en restablecer, utilizando para ello medidas de corte falsamente social, como sería entre otros el Ingreso Mínimo Vital, cuando se hace de un modo partidista y descontextualizado.

¿Qué políticas sociales más relevantes, han sido un completo fracaso?

Buena prueba de las malogradas políticas sociales asistenciales, de características muy similares al recientemente aprobado IMV, serían:

 a) Establecimiento  del  Sistema  Speenhamland  System: “Este sistema no cumplía el fin para el cual se creó y por lo tanto propusieron su eliminación”.

b) Los “Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas” ó PTMC, – Tras la aplicación práctica durante 16 años de de los programas de transferencias monetarias PTMC, se obtuvieron unas tasas porcentuales pírricas, tanto para las inclusiones sociales y laborales y/o la doble exclusión social y laboral.  

c) En el programa de  Estrategia Europea 2020, el AROPE 2009/2018 nos indica que, a pesar de las políticas sociales de ingresos, de complementos a mínimos o de Rentas mínimas,  jamás han funcionado a lo largo de este período, muy al contrario la bolsa de pobreza ha aumentado desproporcionadamente, para Comunidades Autónomas  como, Ceuta, Extremadura, Andalucía, Canarias, Castilla la Mancha, Murcia o Valencia. Síntoma muy claro por tanto, de que las políticas monetarias condicionadas, jamás han funcionado, ni funcionarán, hasta que no se eliminen los componentes a mínimo.

-¿Qué políticas sociales más relevantes, serán un completo fracaso?

a) Estrategia Nacional de Prevención y Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social 2019-2023.

Todos los objetivos y líneas de actuación de la Estrategia Nacional de Prevención y Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social 2019-2023 se corresponden completamente con la Estrategia Europa 2020,  salvo un nuevo  Objetivo, que sería el punto 4.3, referido a la Cooperación con la UE, e Igualmente apoya el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de ONU, especialmente los Objetivos, 1 (fin de la pobreza) y 10 (reducción de las desigualdades).

b) El ingreso mínimo vital español (IMV), otro completo fracaso.

Según se especifica en el Real-Decreto 20/2020 de 29 de mayo, el IMV tiene como  principal objetivo la reducción de la pobreza, para más de 4.000.000 de familias, que correspondería al 21% de la población total, es decir más de 9.900.000 personas y especialmente a la pobreza extrema, y aunque sus causas obedecen a múltiples factores, según el Gobierno el principal problema sería, la débil redistribución en el conjunto del Estado español, frente a otros estados de la UE más redistributivo y para este cometido –dicen- lo mejor sería rebajar las desigualdades económicas existentes. Algo totalmente falso, ya que países mucho más redistributivos que el nuestro, poseen igualmente unas altas tasas de pobreza y por ende de desigualdades económicas.

En segundo lugar y tras un simple cálculo, en el Real-Decreto ahora aprobado, se desprende que para mitigar ese umbral de pobreza, se utiliza  un porcentaje del 37,45% de Tasa de pobreza, sobre la mediana de la renta de 14.785 € (correspondiente al último año publicado 2018, EAPN-ES renta media disponible 2019, en su 9º informe), cuando ellos saben perfectamente que en los modelos utilizados en toda OCDE, para solventar estas desigualdades, se utilizan unas tasas del 60% de las Tasa de pobreza, sobre la mediana de la renta del último ejercicio fiscalizado ó entre el 30% y el 40% si se tratase de solventar la pobreza extrema y exclusión social, hasta quedarlo en las cifras que existían en 2008 (según Estrategia Europea 2020), datos que  nos indicarían muy claramente, que están muy por encima de estos porcentajes ahora aprobados en el IMV.

¿Qué conclusiones podríamos sacar?

En otras palabras, ante la ruina económica presente y agravada por las nefastas consecuencias del Covid19, tanto en vidas personales, como de ingentes cantidades de trabajadores en paro y las miles de pequeñas o medianas empresas que ya no abrirán e incluso de aquellas más grandes que se están marchando a otros países, el Gobierno en vez de auxiliar a los más débiles, que se encuentran en el Umbral de pobreza, precisamente como estrategia de reducción de desigualdades, se limitan exclusivamente a complementar un nivel de renta del 37,45% de Tasa de pobreza sobre la mediana de la renta de 14.785 € (correspondiente al último año publicado 2018, EAPN-ES de renta disponible 2019, en su 9º informe), que correspondería justamente al modelo de menor cuantía aplicada en las distintas escalas por Unidad de Consumo, en toda la UE y la OCDE.  

Por lo tanto, toda la clase política y sobre todo el Gobierno actual, nos han vuelto a engañar, cuando afirman que sacarán del Umbral de pobreza a los más necesitados de este país, al reducirse las desigualdades existentes entre ricos y pobres, por la simple introducción del Ingreso Mínimo Vital, sabiendo perfectamente todos ellos, que la sola aplicación de unas rentas determinadas con las características de complementos a mínimos, o de transferencias monetarias condicionadas, jamás a lo largo de la historia y ahora con el IMV, tampoco se va a eliminar la pobreza extrema y la exclusión social, ya que no se puede fiscalizar una política para pobres, si previamente tienen que poseer una insuficiencia de ingresos, pues de ser así, siempre estarían atrapados en unos niveles mínimos de subsistencia, cuando no de pobreza. 

Ya nos avisó Mark Twain antes de morir:: “Es más fácil engañar a la gente, qué convencerlos de  que han sido engañados”

Foto original sin cambio: Pablo Iglesias sobre el Ingreso Mínimo Vital (0’20)CC BY 2.0