EL GOBIERNO PREFIRIÓ LAS RELACIONES CON CHINA, A LA VIDA DE LOS ESPAÑOLES

La UE en general y el Gobierno español en particular, ocultaron deliberadamente el contagio y la problemática del Covid19, por la amenazadora actitud de China en los intercambios comerciales con toda la UE, (sin llegar a mencionarlos expresamente) basados en aranceles a ciertos productos que ellos importan, como serían por ejemplo: micro estructuras electrónicas, aceites, bebidas alcohólicas de baja graduación, productos cárnicos, embutidos, o la no inversión en distintos países de la zona euro, mediante la adquisición en acciones  de estratégicos activos europeos (según qué países) y la puesta en marcha de un corredor, ya ideado en el año 2013, al que los chinos denominarían como “la nueva ruta de la seda”, “Belt and Road Initiative (BRI)”, ideada para la apertura de dos nuevas rutas comerciales.

Una primera sería la ruta marítima, que abarcaría desde el sudeste Asiático, el Océano Índico y Europa, hasta la costa este Africana y una segunda ruta terrestre, que uniría China y otros países Asiáticos a través del Asia Central, Europa, África y algunas regiones de América Latina (donde ya por cierto se han invertido centenares de  millones de dólares).

Un ejemplo claro para el caso español, sería la ruta terrestres ferroviaria, que une Madrid con Yiwu, hace ya más de cuatro años y pasaría a través de Francia, Alemania, Polonia, Bielorrusia, Rusia, Kazajistán y China, de más de 13.000 km de longitud. 

Pero ya no solo sería las amenazas comerciales o de aranceles hacía la UE, sino al establecimiento de una nueva ruta militar  más allá de sus fronteras a través del Océano Índico, hasta alcanzar la costa africana y de allí hacia el Atlántico, teniendo como meta la costa este de los Países Latinos.  

Claro ejemplo de ello sería la instalación de la base militar que China posee en Yibuti, junto al estrecho de Mandes, que une el Mar Rojo con el Océano Indico y fronterizo con Eritrea, Etiopía y Somalia. 

Es por este motivo, que  la UE recelando de su agresiva política comercial, decide entablar relaciones bilaterales con China, en lo que respecta a bienes y recursos, nuevas tecnologías, licencias 5G para Europa, automatización y robótica, dejando así en un segundo plano, las relaciones tradicionales con países, que están adheridos al Tratado de Libre Comercio (TCL) con EEUU, como serían, Australia, Bahrein, Canadá, Israel, Jordania, Corea del Sur, México, Chile, Marruecos, Colombia, Omán, Nicaragua, República Dominicana, Costa Rica, El Salvador, Panamá, Perú, Guatemala, Singapur y Honduras.

Motivo por el cual los países de la UE con unas economías muy dispares y asimétricas, en sus distintas relaciones bilaterales con China, ya no solo estarán influidos en su economía, sino también en la geopolítica de cada país y la división interna que ello acarrea dentro de la comunidad europea, entre países ricos y pobres, norte/sur.

Con estas bases podríamos entender perfectamente, como a raíz del descubrimiento de la nueva neumonía atípica, a principios de diciembre de 2019, (que posteriormente derivaría en el conocido Covid19), China ha permanecido en silencio, hasta que  por fin a inicios  de enero de 2020 y de manera no oficial,  hace partícipe a todos los gobiernos europeos, que la supuesta neumonía era en realidad un virus muy contagioso y solicitaría a la UE, la máxima discreción y colaboración mutua (de poder blando). 

Fruto de este comunicado, la gran mayoría de países europeos en unión de varios funcionarios de la CE (según el informe emitido por  European Think-tank Network on China
(ETNC) de 29 abril de 2020),
se apresurarían en unos envíos de más de 50Tm, de material sanitario y suministros médicos a China, que en la mayoría de los casos no fueron públicos, ni publicitados, utilizando para ello y como consecuencia del cierre del espacio aéreo y de fronteras, los mismos aviones que a su vez repatriaban  a los nacionales residentes en el extranjero.

Tal sería los casos de Hungría, con su actitud pro-China, en ser uno de los primeros para prestar colaboración sanitaria a la solicitud de esta;  Francia, cuyo Presidente Macron  después de dos llamadas, una primera el día 20 de enero y otra el 18 de febrero, a su homólogo Yi Jimping, este se apresuraría para mandarle a finales de febrero, una primera donación, consistente en 17 Tm de material sanitario de sus reservas estratégicas y otra a principios de marzo;  Italia, como primer país afectado por coronavirus en toda Europa, (por dos personas chinas procedentes de Wuhan el día 30 de enero), se solidarizaría con la entrega de un avión de material médico y sanitario, a principios de febrero, el mismo que a su regreso repatriaría al personal italiano y de otras nacionalidades europeas, en palabras de su Ministro de Relaciones Exteriores Luigi Di Maio (curioso por cierto que solo unos días después, el día 12 de marzo,  un avión  cargado con donaciones de la Cruz Roja China llegaría  a Italia);   Los Países Bajos, sería otro caso parecido, ya que el mismo día que Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus como Director General de la OMS, (a principio de febrero, lanzara el mensaje de escasez global en material de protección sanitaria), Holanda otorgaría unos derechos especiales a China, con la entrada en su territorio de un avión chino, para la recogida de una gran cantidad de material sanitario, con destino a Wuhan; Polonia, en parecidos términos,  el Presidente del Sejm polaco, Marszałek Sejmu Rzeczypospolitej   de la Cámara Baja,  se reuniría con el embajador chino Xu Jian, el 19 de febrero y le informaría  sobre la donación de un envío de miles de mascarillas quirúrgicas a China, a la que respondería unos días más tarde el gobierno Chino, (concretamente el 4 de marzo), con un cargamento hacia Polonia.

Portugal, con su posición estratégica de no confrontación con China,  debido principalmente a su mal etiquetado, por no hacer declaraciones de responsabilidad hacia ese país y sobre todo, por como ocultó deliberadamente el brote inicial en Wuhan,  le valdría en ser unos de los primeros países Europeos, en recibir ingentes cantidades de material médico y sanitario.  De este modo,  desde el 1 de marzo hasta el 6 de abril, las entregas a Portugal han sido constantes en incesantes.  España igualmente colaboraría con la donación de  dos cargamentos, uno a finales de febrero y otro a principios de marzo (según lo publicita el Instituto Real Elcano, por su colaboración directa con ETNC del informe de  29 abril de 2020)  – a pesar que en nuestro país,  no teníamos reserva estratégica alguna-  y que el señor Sánchez se comprometería a crearlo, una vez que tengamos capacidad de autoabastecimiento, según nos comunicó en rueda de prensa el día 21 de marzo).  Y parael resto de países como Letonia, Noruega, Bulgaria, República Checa, Austria, Alemania, Grecia, Rumania, Eslovaquia, Suecia, Suiza y Reino Unido,  todos en mayor o menor medida, han sufrido una dependencia excesiva del gigante chino, en los suministros de material y equipos médicos, para combatir la pandemia,  dándose la casualidad de que esta ha sido directamente proporcional, a los servicios prestados por la ocultación del virus en su fecha inicial y a la no crítica hacia China por los métodos empleados en su diagnóstico y tratamiento del Covid19, desde mediados de diciembre de 2019, hasta mediados de febrero de 2020,  así como la facilidad para establecer negocios estratégicos de todo tipo, en aquellos países de la UE en sus distintas relaciones bilaterales, que vayan a ser necesarios, hasta la consecución de la“Belt and Road Initiative (BRI)”.

En otras palabras, el aprovisionamiento efectuado por China a los distintos países europeos, para atajar la grave crisis sanitaria provocada por el Covid19, ha sido la excusa perfecta, para que  en base a esa supuesta colaboración sanitaria, el Gobierno Chino haya entablado unas relaciones bilaterales muy distintas, con todos los países de la UE, para que se suavizaran las posturas políticas, sanitarias y comerciales advenedizas a sus propios intereses de expansión,  a través de  “la nueva ruta de la seda”,  o “(Belt and Road Initiative (BRI)” y de otra parte, pasar ante los ojos del mundo como una potencia sanitaria, para que las naciones indecisas que aún no han apostado por el lineamiento China-EEU, lo hagan a favor de esta.

Foto original sin cambio: Ministry of the Presidency. Government of SpainCC BY-SA 4. 

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