EL FEMINISMO POSMODERNO RECORTA EL DERECHO A DECIDIR DE LAS MUJERES

Por Pilar Arroyo

Procedo de una saga de mujeres libres, libres de las de verdad. Mi tía abuela, que ahora tendría unos 115 años, monja y química (en este orden por vocación) fue fuente de inspiración para muchas de sus alumnas y jóvenes de su época. Entre ellas mi tía, 92 años, que se fue a estudiar Química también a la universidad de Sevilla, mi madre, que hizo magisterio u otra de sus sobrinas que desde muy joven fue funcionaria en el Ministerio de Sanidad.

Clichés y manipulaciones

Probablemente fueron pioneras y rompieron moldes en una sociedad que, simplemente, estaba configurada de otra manera. Su/mi familia las apoyaba y la ley lo permitía. Eso era verdadero feminismo. Decir públicamente a la sociedad y a los más allegados que eran libres de elegir, eso es el matiz, ELEGIR su camino y su futuro.

Hace unos días volví a ver La Sonrisa de Monalisa, una película que es realmente un canto al feminismo de aquella época. Una Julia Roberts que anima a sus alumnas a romper con las costumbres de la sociedad en la que vivian y a «soltarse el pelo». Me quedo con la lección de verdadero feminismo que le da una de sus alumnas que elige rechazar su admisión en la Universidad para casarse y formar una familia, ante la decepción de la protagonista: «Usted nos dijo que mirásemos más allá de la imagen y ahora es usted quien no lo está haciendo. Cree que un ama de casa vende su alma al diablo por un salón colonial pero no es así, esto es lo que yo quiero«. «Esto es lo que yo quiero» ese es el verdadero matiz.

Y así es, las feministas de hoy no respetan las elecciones de las mujeres que no piensan como ellas. Se han convertido en unos personajes patéticos que sus actitudes rozan con la tragicomedia, cuando las oyes no sabes si llorar o reír.

«Tenemos que comprar palomitas» , es una broma que tengo con un gran amigo, para reirnos de las peleas en el barro que hay ya entre ellas (colectivos feministas exigen la dimisión de Irene Montero por negar la existencia del sexo femenino) parece una broma pero no lo es.

Irene Montero, ay esta ministro de Igualdad que se autoproclama emperatriz de la causa de la mujer y nos avergüenza a las verdaderas mujeres que estamos orgullosas de nuestro sexo. Un día te pone en duda la existencia de los sexos biológicos y otros te habla de la recuperación del país postcovid desde una perspectiva de género…¿desde la perspectiva de qué género, alma sin tino, si según la OMS y tú hay más de cien? Hasta que termines un documento habrán pasado doce pandemias más.

Empoderamiento

Qué fácil es ser feminista en Occidente, te empoderas en un cargo por méritos tan loables como ser la chica del jefe y te dedicas a decir chorradas, utilizando eso sí, la neolengua que es un arma fundamental para manipular en las épocas de cambio.

Ahora eres referente. Ahora las mujeres leales a tu causa pueden decir en las instituciones, sin pudor alguno, que el aire acondicionado forma parte del heteropatriarcado opresor o poner carteles en el metro en contra del despatarre masculino . Sí, sí, despatarre masculino…es alucinante a qué sí…qué fácil es ser feminista en Occidente, sí señoras.

Con financiación para empoderar mujeres que puedan decir ridiculeces porque poco más se puede hacer aquí por la mujer, ya está todo hecho. Lo hicieron nuestras abuelas, queridas, sin financiación detrás, sin complejos, con alegría y queriendo con locura a sus padres, maridos y hermanos… Si queréis hacer algo útil, os doy unas pistas: niñas no escolarizadas por su sexo, ablación, matrimonio infantil, burka, lapidación… Ya sé que no os suena de nada. Comprad, con el dinero de las subvenciones, billetes, si tenéis ovarios, a India, Pakistán, Afganistán o Arabia Saudí, «destetaos» allí y habladles de brecha salarial, payasas.

Foto original sin cambio: PatricioHurtado

Un comentario en “EL FEMINISMO POSMODERNO RECORTA EL DERECHO A DECIDIR DE LAS MUJERES

  1. Mi madre (78 años) sacó una carrera universitaria y mi abuela (nació en 1912, y sólo sabía leer y escribir) abrió un negocio. La mitad de mis 120 compañeros de grado (ingenieros agrónomos, 1995) eran mujeres…… El feminismou lucha en Occidente por derechos que ya existen mientras hace la vista gorda sobre la falta de derechos de la mujer en ciertos países (prefiero no nombrarlos pero todos sabemos cuales son).
    El feminismo actual, el llamado hegemónico, es un movimiento populista que busca el voto femenino a fuerza de conceder privilegios a la mujer, algunos traspasan la frontera de la inconstitucionalidad al discriminar abiertamente a los hombres, incluso a nivel penal.

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