El acuerdo petrolero con Libia: importancia para España

Por Alejandro Cedillo 

Los terminales petroleros libios reanudaron sus operaciones después de un bloqueo de 9 meses. El 24 de septiembre, los puertos de Hariga, Brega y Zueitina reanudaron sus operaciones de exportación de petróleo. 

El fin del bloqueo petrolero fue posible gracias a un acuerdo anunciado el 18 de septiembre por el Vicepresidente del Consejo Presidencial de Libia Ahmed Maiteeq y el Comandante del Ejército Nacional Libio Khalifa Haftar. Ambos representan los dos bandos opuestos en la actual guerra civil de Libia: Maiteeq es parte del Gobierno del Acuerdo Nacional (GAN) reconocido por las Naciones Unidas en Trípoli y Haftar es apoyado por el gobierno interino rival de Tobruk.

Según la Compañía Nacional de Petróleo de Libia (CNP), la producción de petróleo en el país aumentará a unos 260.000 barriles por día (bpd) la próxima semana, desde unos 100.000 bpd antes de levantar el bloqueo petrolero.

En 9 meses, el 90% de las exportaciones de petróleo de Libia fueron bloqueadas por indignados miembros de las tribus leales a Khalifa Haftar. Exigieron una redistribución justa de los ingresos de las exportaciones de petróleo. El problema se resolvió sólo después de que el conocido empresario y político Ahmed Maiteeq se uniera a las negociaciones. Como resultado, fue posible concluir un acuerdo beneficioso para ambas partes.

Importancia de Libia para España

Una semana antes, la ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, se pronunció a favor de «una solución entre los libios», en la que «no puede haber ganadores, ni perdedores». El 7 de septiembre, la ministra española de Asuntos Exteriores llegó a Trípoli. González Laya se reunió por primera vez con las autoridades del GAN, entre ellas, el Primer Ministro, Fayez al Serraj. Luego, viajó a Al-Qubba para reunirse con el líder del Parlamento Libio – Cámara de Representantes (CdR) en Tobruk, Aquila Saleh.

Al día siguiente, la ministra española de Asuntos Exteriores discutió la situación en Libia con su homólogo italiano Luigi Di Maio. La ministra española subrayó la importancia de promover un alto el fuego definitivo y de reanudar la producción petrolífera para impulsar la economía.

Una semana después, la demanda fue satisfecha. Así, el acuerdo de Maiteeq Haftar es beneficioso para España, incluso en términos de su actual liderazgo.

Los acontecimientos en Libia son de importancia clave para España. En primer lugar, Libia es un proveedor clave de petróleo. Libia fue el primer proveedor de petróleo de España en abril de 2018, siendo África la principal zona de suministro de petróleo (43,3%). Una de las mayores empresas extranjeras que operan en Libia es la española Repsol.

Así pues, para España, la situación de Libia, incluso desde un punto de vista puramente energético y económico, no es menos importante que para Italia o Francia, los países europeos más activos en este sentido.

Además, para Europa en su conjunto, es importante la estabilización de Libia, desde donde sigue llegando a Europa el flujo de migrantes ilegales. A Europa tampoco le interesa que arraigue la ideología islamista extremista en Libia, incluyendo la organización «Hermandad Musulmana».

La activación de España en la dirección de Libia debe ser bienvenida, lo principal es que la ministra de Asuntos Exteriores actúe en pos de los intereses nacionales de España.

Transformaciones políticas

No es ningún secreto que el GAN cuenta con el apoyo activo de Qatar y del régimen de Recep Tayyip Erdogan en Turquía, que se apoyan sobre el factor islámico en su política exterior. El GAN tiene muchos representantes de la Hermandad Musulmana en sus filas, y el propio gobierno depende del apoyo de las milicias islamistas.  

El GAN también cuenta con el apoyo de Italia en el exterior. Haftar, a su vez, es apoyado por Francia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.

En ambos casos, el factor islámico, que alimenta el crecimiento del radicalismo, tiene una gran importancia en el conflicto, lo cual no puede dejar de preocupar a los patriotas en Europa.

Sin embargo, tras el acuerdo Maiteeq-Haftar, existe la posibilidad de que el GAN se vuelva menos radical. Se están produciendo cambios en la composición de ese gobierno. El primer ministro del GAN Fayez Sarraj anunció su renuncia para finales de octubre.

En tal perspectiva es probable que su puesto pueda ser ocupado por uno de los autores del acuerdo petrolero, Ahmed Maiteeq. Se le considera un político moderado y pragmático que puede construir lazos mutuamente beneficiosos con empresas españolas y disminuir la influencia de las figuras extremistas dentro del GAN. 

La agudeza de la lucha en Trípoli queda demostrada por el hecho de que su trato con Haftar fue frustrado por los señores de la guerra locales dirigidos por Khalid al-Mishri, quien ha sido el Presidente del Alto Consejo de Estado. Este último está tratando de posicionarse como defensor de la paz, pero sus acciones para socavar el acuerdo petrolero plantean dudas razonables.

Sin embargo, el acuerdo petrolero está funcionando, y el petróleo libio comienza a entrar en los mercados mundiales. Esto hace que los europeos miren más de cerca a la persona de Ahmed Maiteeq. Tal vez sea el líder con el que los contactos serían beneficiosos para España y Europa en su conjunto.