CACEROLAS AL REY PERO ¿NO AL GOBIERNO?

Por Davy Rodríguez

Aquí no habla ningún monárquico fanático soñando con el triunfo de Carlos Isidro o con el fin del parlamentarismo, sino un individuo cualquiera que no entiende cómo es que en plena crisis del coronavirus, la izquierda institucionalizada ataca al jefe del Estado y no al gobierno, el que sí es responsable de tantos desastres.

EL REVANCHISMO DE SIEMPRE

Miles y miles de cacerolas surgían de los balcones ayer durante el discurso de Felipe VI para protestar contra la institución monárquica. En primer lugar, he de decir que la Casa Real no es santa de mi devoción ; los múltiples engaños, casos judiciales e intervenciones oscuras de los Borbones en la política española me han inmunizado. Como muchos patriotas, no confundo el amor a mi país con el apoyo a un régimen político, sea el que sea.

Dicho esto, este episodio de unos pocos minutos demuestra lo de siempre: las dos Españas y el revanchismo de la izquierda. A esta izquierda le da igual la crisis que vivimos: solo piensa en imponer su agenda política. Claro que es normal que haya un debate sobre la utilidad y la existencia de la Casa Real como una de las instituciones claves de la Constitución. Por supuesto que se la puede criticar. Pero en políticas, no todo es el fondo. También conviene saber de que forma y en que momento se deben abordar uno u otro tema.

HABLAR DE MONARQUÍA Y OLVIDARSE DEL GOBIERNO

En un momento en que se contaminan cientos y miles de españoles por culpa de la gestión catastrófica del gobierno en esta crisis sanitaria, cuestionar el modelo constitucional no es relevante. Al que está en una cama esperando durante horas la intervención de un médico o al que no tiene respirador para aliviar sus dificultades respiratorias, me temo que el debate intelectualista sobre monarquía o república no sea su primera preocupación.

El Rey es un jefe de Estado sin poderes. El escritor francés Charles Péguy escribía que « el kantismo — de Immanuel Kant — tiene las manos puras, pero no tiene manos » ; lo mismo ocurre con el Rey, aunque por cierto no estemos seguro del todo de lo de las manos puras.

Lo que está claro es que el único órgano que actúa — o que no actúa — es el gobierno socialcomunista que nos tocó. Este gobierno que dejó que se celebrase el congreso de VOX en Vistalegre y la manifestación de las mujeres aburguesadas del 8M, sabiendo perfectamente que se debían tomar medidas drásticas contra la propagación del Covid-19 pocos días después.

Señores de la izquierda institucionalizada, déjense ya de debates absurdos. Estas pocas cacerolas no impedirán que el pueblo español os juzgue por su conducta irresponsable.


Foto original sin cambio: Junta InformaCC BY-SA 2.0