ATACAN AL SECTOR DE LA CAZA QUE GENERA 186.000 EMPLEOS Y 6.500 MILLONES DE EUROS

José Luis Encabo

España es el segundo país europeo después de Francia en número de cazadores, alcanzando en torno al 2% de la población, siendo el porcentaje más alto de Europa. El actual Gobierno de España, al servicio de intereses supranacionales, nos intentan imponer con sus políticas globalistas, ir en contra de lo normalmente establecido en la naturaleza.

Como no podía ser de otra manera por parte del Gobierno global-comunista, la caza y pesca han sido una más de las actividades atacadas durante todo el Estado de Alarma. En una situación extrema como la que nos hemos encontrado, esta actitud ha sido un claro ejemplo más de su ineficacia e ineptitud.

El Estado de Alarma se inició prohibiendo cualquier actividad cinegética. Como no podía ser de otra manera, y poniendo en evidencia la vital necesidad de la actividad cinegética para una correcta gestión de los recursos naturales, inmediatamente comenzaron las quejas de agricultores y ganaderos por los daños en sus explotaciones por parte de la fauna salvaje. Además, a esto se une el riesgo que conlleva no controlar las poblaciones de animales salvajes para evitar la posible propagación de enfermedades animales, peligrosas tanto para la salud animal y humana, como por sus consecuencias económicas (por ejemplo, recordemos las terribles consecuencias de la Peste Porcina).

Así, el 14 de abril el Ministerio de Agricultura desdiciéndose en lo previamente acordado, envío una carta a las Comunidades Autónomas recomendando la creación de comarcas de emergencia cinegética, reconociendo que ante el riesgo de propagación de enfermedades animales, así como la proliferación en explotaciones agrícolas y ganaderas, era necesario un control poblacional de jabalíes.

En el plan inicial de “desescalada” el Gobierno hasta la fase 2 no permitía realizar la caza y pesca deportiva, mostrando una vez más su ineptitud. Debemos tener en cuenta que las modalidades de caza, se rigen por un estricto calendario de Vedas, y que por lo tanto en esta época del año, se realizan individualmente, en grandes superficies naturales, donde no existe ni es necesario en ningún momento el contacto “social”.

Ante esta decisión totalmente sin sentido, el desgobierno dio marcha atrás una vez más, y permitió a partir de la Fase 1 la caza deportiva, una actividad que como ellos mismos indican, es muy importante para el medio rural, ya que genera 186.000 empleos vinculados a todas las actividades de caza, y un valor de 6.500 millones de euros.

Durante estos días hemos podido ver imágenes lamentables como la del pasado día 15 de mayo en la que los vecinos del pueblo de Canet de Adri, a los que se les ha impedido realizar la actividad cinegética, contemplaban estupefactos una quincena de jabalís abatidos por los agentes rurales desde un vehículo «pick up» con un foco por la noche, despreciando la sensibilidad que la mayoría de los cazadores tienen, para los que el aprovechamiento de la carne y respeto de la pieza abatida son fundamentales.

Nos venden que sus políticas son para recuperar el medio rural, sin embargo, ir en contra de esta actividad supondría un mayor despoblamiento en las áreas rurales, ya que como he mencionado anteriormente, en todo el territorio nacional la caza tiene un impacto económico de 6.500 millones de Euros años y genera en torno a 186.000 empleos vinculados con este sector.

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