Amenazas, persecución y vejaciones a un policía por no quitar delitos y multas a separatistas

Todo empezó porque el jefe de Policía de Capellades, Miguel Ángel Hernández, se negó a prevaricar como así se lo pedían los miembros del equipo de gobierno de extrema izquierda separatista del municipio, quienes exigían la eliminación de un atestado policial y una multa a la concejal de la CUP Susana Moreno, la cual sufrió un grave accidente al ir conduciendo borracha.

Pese a la gravedad del suceso, la Fiscalía del Estado sigue sin actuar de oficio como sí hace cuando se trata de reprimir la libertad de expresión bajo el eufemismo de delito de odio.

Que a un policía le suspendan de empleo y sueldo sin motivo, le rompan el ordenador o le pinten la taquilla por no querer dilinquir, no es motivo para que la Fiscalía actúe de oficio

La edil citada, en compañía del Alcalde Aleix Auber y el concejal Sergi Pérez, ocasionó un grave accidente de circulación con años materiales por quintuplicar la tasa de alcohol, pese a lo cual se intentó dar a la fuga del lugar a la carrera.

El policía, el cual perdió su casa al no poder pagar la hipoteca tras sufrir una sanción de suspensión de empleo y sueldo sin estar suficientemente motivada, también ha denunciado que el gobierno de la CUP exigió al cuerpo de policía que se retiraran multas a familiares y amigos en un claro caso de nepotismo permitido por la justicia española.