SUDÁFRICA: UNA OLA DE VIOLENCIA XENÓFOBA ACABA CON LA VIDA DE AL MENOS 7 PERSONAS.

La capital de Sudáfrica, Johannesburgo, sufrió una sacudida de violencia xenófoba durante tres días consecutivos. Los ataques se centraron en tiendas y comercios regentados por extranjeros, y se extendió por toda la capital y Pretoria. El balance es de, al menos, siete muertos y 300 detenidos.

Los saqueos y ataques violentos fueron especialmente fuertes entre el domingo pasado y el martes por la noche. Los ataques se centraron principalmente en comercios de inmigrantes procedentes de Nigeria, Zimbabue, Zambia y Etiopía, entre otros. Los respectivos gobiernos han emitido un comunicado condenando la violencia en Sudáfrica, exigiendo responsabilidades e instando a sus nacionales emigrantes que tengan precaución.

Los manifestantes sudafricanos violentos culpan a los inmigrantes de la falta de trabajo y seguridad en el país. La policía tuvo que usar material antidisturbios, como gases lacrimógenos y bolas de goma, contra grupos de violentos que portaban palos, incluso hachas.

RESPUESTA EN OTROS PAÍSES

En Nigeria, como en Zambia y en el resto de países citados, se vivieron réplicas a los ataques sudafricanos contra sus nacionales. En Nigeria, la embajada en Lagos tuvo que ser cerrada por los ataques en respuesta a los que se produjeron en Sudáfrica. También en Zambia se asaltó la oficina del Alto Comisionado de Sudáfrica con disturbios y quema de inmobiliario. La situación se ha agravado hasta tal punto, que la Asociación Nacional de Estudiantes de Nigeria ha amenazado, a los comerciantes sudafricanos por los ataques xenófobos, con que si no abandonan el país en 7 días habrá consecuencias.

OTROS ATAQUES XENÓFOBOS

Dentro de esta espiral de violencia xenófoba, se encuentra la que sufren los granjeros pobres de origen europeo que aún resisten en el país africano. Unas políticas llevadas a cabo por el Gobierno, como el de la expropiación forzosa de tierras pertenecientes a granjeros de origen europeo, que según el Presidente Ramaphosa es “necesario para sanar la histórica herida supurante”, a modo de venganza xenófoba. Esas políticas se llevaron a cabo en Zimbabue y provocó el desalojo violento de granjeros blancos y el desplome de la producción agraria del país. Desde hace años, la población pobre de origen europeo es perseguida en el país africano, teniendo que aislarse en comunidades marginales, cuya persecución ha sido impulsada por el Gobierno y las instituciones del país al son del “Black first, land first” o del “Land or death”.

Foto sin cambio: Paul WeinbergAttribution-Share Alike 3.0 Unported

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