¡LA UNIÓN EUROPEA NO SALVARÁ A ESPAÑA!

Por José Antonio Bejarano Flores
Coordinador Stop Sucesiones

En la UE de los 28, existen voces díscolas muy dispares, acerca de cómo encarar la crisis económica, sanitaria y laboral que en estos momentos atravesamos, debido principalmente al aumento terrible del paro, que alcanzará en el 2020 un porcentaje entorno al 16,1% de la población activa, o lo que sería igual a la cantidad de 3.723.883 personas, según el Departamento de Análisis de Bankinter –con datos extraídos de BdP, y  Bloomberg-.

A estas pésimas cifras habría que añadir, las correspondientes al cierre de actividad de medianas y pequeñas empresas, que según CEPYME evalúa en el 85% del total, caso de que la crisis perdure en corto espacio de tiempo: sin olvidar claro está, los autónomos, que según ATA unos 400.000 ya habrían solicitado el cese de actividad extraordinario y por lo tanto, aún no contabilizado definitivamente en el RETA, pero que indudablemente lo harán caso de persistir esta crisis, aunque ya a principios de abril más de 5.380 autónomos, si habrían solicitado la baja definitiva.

Si a estos funestos datos, le unimos que España a febrero de 2020, tenía el mayor índice de paro de toda la UE con el 13,9%, solo superable por Grecia con el 18%  y para mayor desgracia nuestra, regidos por un Gobierno autocrático e intervencionista de lo público y privado,  el resultado no podría ser otro más que una indefectible subida del paro y  pérdidas en nuestros derechos y libertades.

Si el Gobierno no pone solución urgentemente a este enorme problema, una buena parte de los más de tres millones de personas acogidas a los ERTEs, unidos a los trabajadores del REA y autónomos, podrían alcanzar a fin de año,  la terrible cifra de casi seis millones de parados.

Pero lo más infame de esta situación, acerca de las consecuencias laborales, que nos deparará este infecto Covid19, no será la transitoria crisis que como es obvio nos afectará, aunque no en igual medida, a todos los países del mundo, sino que la posible solución a esta ruina económica, para nuestro caso en particular,  debería venir de la mano de una gran inversión de las Administraciones Públicas y de la UE, en forma de ayudas y créditos, pero no llegará en las cuantías necesarias, toda vez que los diferentes líderes de la Comunidad Europea, siquiera se han puesto de acuerdo, en cómo gestionar estos fondos, de donde sacarlos y la distribución de los mismos, a los 28 países de la UE.

La manera más clara de verlo, sería escuchando a  David  Sassoli, como Presidente del Parlamento Europeo, en la conferencia que ofreció el día 23 de abril, ante el Presidente del Consejo Europeo, Jefes de Estado y de Gobierno y Presidenta de la Comisión Europea, acerca de las resoluciones adoptadas en el Parlamento Europeo de fecha 17 de abril, donde todos sus componentes coincidirían en reclamar algún tipo de acción en forma conjunta, una vez finalizado el confinamiento en los distintos países, que componen la UE y que ese mismo día 23, se comprometerían a deliberar.   El resultado sería, nada de nada.

En su mística intervención, después de enumerar las circunstancias más terribles de cada país, vino a exigir unidad de acción conjunta, entre todos los países de la Comunidad Europea para salir de la crisis,  ya que se esperaba un empeoramiento de la deuda soberana de algunos países, que requieren urgentemente soluciones,  basadas en una parte de préstamos y otra de subsidios, -en clara alusión a países como Italia, Francia o España- .

Ciertamente existe un fondo denominado, Marco Financiero Plurianual  2014/2020  (MFP), que vendría a ser el presupuesto de la UE para ese sexenio, pero ya prácticamente agotado, pues para el 2020 solo restan entre compromisos y créditos de pago, la cantidad de 390.553 M€, para los 28 de la UE.  Y puesto que urgen unos  “bonos de la recuperación”  garantizados con el propio presupuesto de la UE,  además de un fondo adicional denominado “Fondo de Solidaridad”, es justamente aquí donde va a residir el problema, ya que  países con economías más estables y menos endeudadas que la nuestra, no quieren ser partícipes de este desatino. 

Por lo tanto y hasta que no se negocie los MFP de 2021/2027, España lo pasará muy mal, si antes no nos financian o Bruselas solicita, que España sea rescatada.

Lo que sí han quedado muy claro, tanto el Presidente Michel como Von der Leyen,  es que Europa necesita un Plan Marshall moderno para financiar la recuperación,  el cual se sustentará con los Impuesto Webs, como lo sugirió el presidente Von der Leyen,  el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE –gases- (ETS) ó (RCDE),  Green Deal ó “Trato verde” y la transformación digital.

En otras palabras, habrá financiación si se instalan todos estos impuestos.

Si a todo esto y para el caso español, tal como desea el Gobierno, nos incrementan igualmente los impuestos de Renta, Patrimonio y Consumo…

Mejor emigramos de España.

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