EUTANASIA SÍ, PERO ¿EXPERIMENTACIÓN, NO?

El Congreso de los diputados aprueba por mayoría un proyecto de ley para legalizar la eutanasia. Sin embargo, el mismo proyecto de ley que pretende dar libertad al enfermo para acabar con su vida «dignamente», no contempla que ese mismo paciente pueda tener la opción de someterse a tratamientos de experimentación incluso sin testar, tal y como se puede hacer en China u otras naciones.

El proyecto ha sido aprobado por 201 votos a favor, 140 en contra (PP y Vox) y 2 abstenciones. Los diputados que se han mostrado en contra del proyecto de ley han manifestado que la futura ley está concebida para ahorrar en pensiones y tratamientos médicos, si bien no han hecho hincapié en señalar que los diputados que han aprobado el proyecto llevarán a sus familiares enfermos a Houston y no les someterán a eutanasia alguna, pues el espíritu de la ley es para ser aplicado entre la población pobre.

Para la experimentación no eres libre

Los mismos adalides de la libertad, que pregonan que la ley de eutanasia es un derecho adquirido más, son los mismos que requieren que los medicamentos experimentales sean probados en animales para posteriormente ser ensayados sólo en algunos pacientes seleccionados previamente y no en el conjunto de los desahuciados que decidan libremente someterse a los mismos. 

Es decir, las élites gobernantes dictaminan que el individuo sólo es libre cuando la finalidad es contener el gasto, pero no como un derecho inherente. Eres libre para morir por eutanasia, pero no eres libre para morir por los efectos secundarios que te produzca un tratamiento experimental, aunque con la segunda elección seas más útil para la ciencia y reduzcas la experimentación con animales.

A falta de ver cómo se regula la próxima ley de la eutanasia

Que existan curaciones espontáneas de enfermos terminales de cáncer o el hecho de la existencia de nuevos tratamientos con células madre que hacen que tetrapléjicos muevan las manos, son sólo 2 ejemplos que medirán las consistencia de una nueva ley que nace sobre un mar de dudas.

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