EL LIRIO BLANCO DE STALINGRADO – HISTORIA DE UNA HEROÍNA

Por este hermoso nombre es como se conocía a la piloto de la Fuerza Aérea de la Unión Soviética Lidia Vladímirovna Litviak, aunque muchos se refieren a ella como la «Rosa blanca de Stalingrado» pero esto es debido a un error de traducción.

¿Quién era ella?

Ella era una chica moscovita, joven, de baja estatura, cara angelical, rubia y de profundos ojos grises… Amante de los lirios y buena patriota. Cabe destacar lo de buena patriota, pues su padre (un ferroviario) desapareció en una esas muchas purgas que Stalin hizo contra la población por actos contrarrevolucionarios, los cuales la mayoría eran denuncias por envidia de otras personas.

Su formación

Con la desaparición de su querido padre tuvo que buscar un trabajo para sacar adelante a la familia, y así fue como falsificando su edad empezó a trabajar con 14 años en un Aeroclub popular soviético de Moscú. Con 15 años ya habría pilotado un avión, y con 16 años tendría ya su licencia, conviertiéndose más tarde en instructora de vuelo.

Operación Barbaroja

Con la invasión de la Unión Soviética por el III Reich en junio del 41, nuestra protagonista intenta ingresar en la Fuerza Aérea Soviética, siendo rechazada en un primer momento… Exagerando su historial de vuelo, consigue ingresar en el Regimiento de Cazas (586 IAP) creado por Marina Raskova, el cual estaba compuesto únicamente por mujeres.

Combates

Enseguida empezó a destacar en los combates, sobre todo en el frente de Stalingrado, donde no sólo consiguió abatir a bombarderos sino también a cazas enemigos. A lo largo de su currículum conseguirá 12 victorias individuales y 4 más compartidas, convirtiéndose en una las dos únicas Ases de la Unión Soviética junto con su camarada Katia Budánova.

Nos han dejado sus combates varias anécdotas, una de las más bonitas posiblemente sea cuando un piloto alemán abatido por ella y hecho prisionero pidió conocerla en persona y esta petición fue aceptada, realizándose tal acto.

El marchitar de Lirio Blanco

Con apenas 21 años, el tremendo cansancio acumulado por el exceso de combates, la pérdida de su gente más allegada en los cielos de Europa y un enemigo que no cedía en su empeño de victoria… Dio lugar a que unos pocos días antes de su 22 cumpleaños (18 de agosto), un 1 de agosto del 43 sobre el cielo de Ucrania… La sonrisa de esa pequeña y risueña mujer se apagó en un combate contra sus enemigos.

La realidad a su muerte

Rumores corrieron sobre si ella había fallecido o no, si había sido hecha prisionera, si estaba colaborando con el enemigo… Su mecánica se pasó 36 años buscándola, hasta que en teoría logró «encontrarla» dando así lugar a la teoría oficial, a pesar de que hay muchas teorías.

La teoría oficial es que fue enterrada en una fosa común con una parte de su avión por los lugareños de donde había caído su avión (nunca estuvo claro la zona de esto). Las directrices extremas de Stalin impedían que fuera declarada heroína de la Unión Soviética ante estas dudas. Hubo de esperar al 6 de mayo de 1990, cuando el Presidente de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov condecoró finalmente a la Teniente Primera Lídiya Litviak con la Estrella de Oro de Heroína de la Unión Soviética, como as de la aviación desaparecida en combate. En la actualidad en una calle en Moscú, un Museo dedicado a ella en Krasnyi Luch (Ucrania) y figura en el libro de Record Guiness.

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