EL EJÉRCITO DE BASHAR SE ALZA DE NUEVO CONTRA EL ISLAMISMO (VÍDEO)

Tras la entrada de las tropas turcas en el noroeste de Siria -apoyadas por 18.000 soldados yihadistas- con el fin de exterminar a la milicia kurda (YPG), el Presidente legítimo Bashar al-Ásad cerró un acuerdo con los Kurdos y envió este mismo día al ejército sirio para apoyarles en las ciudades de Manbij y de Ain Issa. 

La operación turca « Primavera de la paz »

Cuando los Kurdos ya habían aceptado la petición americana de retirarse de la zona más norteña de Siria y de destruir sus posiciones defensivas para satisfacer a su aliado turco, este último decidió la invasión unilateral del territorio kurdo-sirio.
18.000 soldados del ejército islamista de los llamados « rebeldes moderados » (sic) apoyan las operaciones de Erdogan. La anexión de territorios sirios por parte de los turcos no es algo nuevo: hay que recordar que la ciudad de Afrin lleva más de un año bajo control de los yihadistas y turcos. Alzaron ahí la bandera turca, pero en realidad es el alma del ogro otomano la que se despertó. 

La OTAN, una organización no tan defensiva y muy dividida 

Esta ofensiva turca demuestra otra vez más la incoherencia y incluso la nocividad de la OTAN. Al derrumbarse el bloque soviético, la alianza del llamado mundo libre perdió todo su propósito: ya no existía el enemigo. Desde entonces, la OTAN solo sirvió a seguir la política americana de contención de la federación rusa, tanto en Yugoslavia como en Georgia, Polonia o países bálticos. 

La invasión de Siria por el segundo más grande ejército de la OTAN -casi 500.000 hombres- demuestra la agresividad de esta alianza militar. Incluso muestra la división entre sus miembros ya que Francia y Alemania anunciaron que iban a tomar medidas más allá del embargo de armas al ejército neo-otomano. 

Bashar al-Ásad: el pilar de la lucha anti islamista

Para preservar la soberanía y la integridad del territorio sirio, Bashar al-Ásad decidió cerrar un acuerdo con los Kurdos, por mucho que haya habido confrontación entre los dos bandos en el pasado. Envío tropas hacia Manbij y Ain Issa -donde un bombardeo turco de una prisión kurda permitió el escape de más de 800 yihadistas- para contener el avance turco. Incluso podría entrar en Kobani, la capital kurda en Siria asaltada repetidas veces por el ISIS pero nunca caída entre las manos del enemigo. 

Con esta iniciativa Bashar al-Ásad demuestra nuevamente ser un pilar de la lucha en contra del islamismo sunita. Mientras que las potencias europeas financiaban y apoyaban a los rebeldes « moderados » de Al Qaeda, los soldados sirios, los pasdaran iraníes, los bombardeos rusos y las tropas kurdas los aniquilaban. 

Celebración de la entrada de las tropas del ejército sirio en Manbij juntando las banderas sirias y de la milicia kurda YPG.

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